Abre FIL Monterrey 2026 con más de 700 autores y entrada gratuita
MONTERREY, NL., 27 de agosto de 2026.- Marionetas, fotografías y carteles que dan cuenta de una de las expresiones escénicas más arraigadas del país llegan a Monterrey con la exposición “Historia de los Títeres en México, Joyas del Museo Nacional del Títere”, con una colección de 153 piezas que llega al Museo del Noreste (MUNE).
La muestra reúne 153 piezas del acervo del Museo Nacional del Títere (MUNATI), ubicado en Tlaxcala, y propone un recorrido por distintas etapas de este arte, desde sus antecedentes hasta las propuestas de creadores contemporáneos.
La muestra propone un recorrido por la evolución de los títeres en el país y permite conocer cómo pasaron de los espectáculos de carpa y las funciones populares a convertirse también en una herramienta para la educación y la expresión artística.
El recorrido está dividido en cinco núcleos temáticos. El primero aborda los orígenes de esta tradición y las diferentes formas de manipulación de los personajes, el segundo se centra en la Empresa Rosete Aranda, del siglo XIX; posteriormente se habla del Teatro Carpa, a cargo de Carlos V. Espinal e hijos; luego el Teatro Guiñol, particularmente su uso educativo por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y los Nuevos Creadores.
Uno de los apartados centrales está dedicado a la Empresa Nacional de Autómatas de los Hermanos Rosete Aranda, una compañía surgida en Huamantla, Tlaxcala, en 1835, y considerada una de las agrupaciones más importantes en la historia del teatro de títeres en México.
La historia comenzó con la familia Aranda, que fabricaba sus propios muñecos y desarrolló técnicas para manipularlos mediante hilos. Con el paso de los años, la compañía creció y la tradición pasó de una generación a otra, hasta consolidarse bajo el nombre de Rosete Aranda tras el matrimonio de María de la Luz Aranda con Antonio Rosete.
Durante más de un siglo, la compañía combinó la fabricación de los títeres con la creación y presentación de espectáculos. Su época de mayor auge llegó durante el Porfiriato, cuando llegó a contar con más de 500 muñecos de madera, una orquesta y un teatro propio en la Ciudad de México.
Sus funciones no se limitaron a una sola región. La compañía realizó giras por distintos puntos de México y también llevó sus espectáculos fuera del país, con un repertorio que llegó a superar los 200 argumentos y que fue presentado en escenarios como los teatros Arbeu, Nacional e Hidalgo.
La exposición también aborda la continuidad de esta tradición a través del Teatro Carpa Rosete Aranda, Empresa Carlos V. Espinal e hijos, así como el desarrollo del Teatro Guiñol durante el siglo XX.
Los títeres tuvieron también un papel importante fuera de los escenarios. Durante el siglo XX fueron incorporados a proyectos educativos y comunitarios, particularmente a través de iniciativas de la Secretaría de Educación Pública.
Con ellos se abordaron temas relacionados con la alfabetización, la salud y el civismo, lo que convirtió a estos personajes en una herramienta para acercar distintos mensajes a públicos de diversas edades.
En este sentido, el recorrido concluye con “Nuevos creadores: la continuidad del espectáculo”, espacio que muestra cómo el teatro de títeres ha encontrado nuevas formas de expresión mediante personajes, técnicas y propuestas contemporáneas.
Además de las piezas históricas, la exposición recupera parte del ambiente de las antiguas carpas mediante actividades escénicas. Entre ellas se contemplan presentaciones de Baúl Teatro, compañía regiomontana fundada en 1986 por Elvia Mante y César Tavera.
La muestra permanecerá en el MUNE hasta el 14 de febrero de 2027, ofreciendo al público la posibilidad de acercarse a una expresión artística que, más allá del entretenimiento infantil, ha servido durante generaciones para contar historias, transmitir conocimientos y representar distintas facetas de la sociedad mexicana.
El Museo del Noreste puede visitarse de martes a sábado, de 10:00 a 18:00 horas, y los domingos, de 10:00 a 20:00 horas. La entrada general tiene un costo de 60 pesos, mientras que estudiantes y maestros con credencial vigente pagan 30 pesos. El acceso es gratuito los domingos, así como para menores de 12 años, personas con INAPAM, integrantes del ICOM y personas con discapacidad que presenten su credencial oficial.




