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MONTERREY, NL., 17 de febrero de 2026.- Con la participación de artesanas, artesanos, académicos y autoridades culturales, arrancaron en la entidad los trabajos del Laboratorio de Innovación en el marco del programa Original 2026, un espacio que busca fortalecer el desarrollo técnico y creativo del sector artesanal mediante el diálogo entre tradición e innovación.
El objetivo de este laboratorio es generar un proceso colaborativo entre creadoras y creadores tradicionales y especialistas en diseño, impulsando nuevas herramientas para la mejora de producto, comercialización y vinculación con mercados, sin perder de vista el respeto absoluto al valor patrimonial y a los derechos colectivos de las comunidades.
El acto inaugural contó con la presencia de la doctora Marina Núñez Vespalova, subsecretaria de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura; la doctora Melissa Denise Segura Guerrero, secretaria de Cultura de Nuevo León; y el licenciado Alejandro Rodríguez Rodríguez, subsecretario de Participación y Diversidad Cultural del estado.
También asistió la maestra Jessica Ochoa Samarripa, decana de la Escuela de Arte y Diseño de la Universidad de Monterrey (UDEM), institución que funge como socio estratégico en este proyecto. En representación de las y los participantes estuvieron Almayuridia Santos Modesto, artesana, y Edgar Morifón Flores, docente universitario.
Participan creadoras y creadores de distintos estados del país, entre ellos Claudia Alicia Cortés Portillo, de Querétaro; Donahí Lara Ortiz, de Oaxaca; y Celerina García de la Cruz, de Guerrero, así como representantes de diversas regiones con tradición en textil, alfarería, palma y joyería. En una segunda etapa se sumarán más participantes para ampliar el alcance del programa.
Durante su intervención, Melissa Segura destacó que este laboratorio simboliza el encuentro entre regiones y visiones distintas del país.
“México es profundamente diverso, no solo en sus paisajes, sino en sus maneras de entender el tiempo, el trabajo y la belleza. La artesanía es una de las expresiones más claras de esa diversidad. En cada pieza hay territorio, memoria y comunidad”, expresó.
La funcionaria subrayó que Nuevo León ha apostado en los últimos años por el fortalecimiento de la economía creativa como estrategia de desarrollo sostenible. Indicó que actualmente el 48.8 por ciento de las unidades económicas del sector creativo en la entidad se dedican al diseño y servicios creativos, lo que consolida al estado como un hub de innovación y vinculación productiva.
En ese sentido, señaló que Nuevo León puede convertirse en un puente entre el talento artesanal del sur del país y un ecosistema técnico y metodológico especializado en desarrollo de producto y diseño estratégico.
Por su parte, Marina Núñez Vespalova explicó que esta nueva línea de trabajo responde a una instrucción federal para reforzar y dignificar la labor artesanal, facilitando el acceso a nuevos mercados y fomentando colaboraciones con especialistas de otras disciplinas.
Recordó que el movimiento Original nació en 2021 ante los casos de plagio de textiles y expresiones culturales mexicanas, y que desde entonces se ha impulsado un modelo de acompañamiento, capacitación y defensa ética y jurídica de los derechos colectivos de las comunidades artesanales.
Destacó que en 2022 se publicó la Ley de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, la cual reconoce los derechos colectivos sobre iconografías y técnicas tradicionales, estableciendo que cualquier uso debe contar con autorización comunitaria.
Asimismo, adelantó que los resultados de este laboratorio se presentarán en noviembre durante el evento Original que se realiza en el Complejo Cultural Los Pinos, en la Ciudad de México, y que parte de los productos desarrollados formarán parte de la marca Taller Original, disponible en tiendas Fonart.
El laboratorio se desarrolla bajo un modelo de residencia que permite a las y los maestros artesanos convivir, intercambiar conocimientos y trabajar en un mismo espacio con especialistas en diseño, en un proceso que busca fortalecer capacidades sin alterar la esencia de las técnicas tradicionales.
Autoridades coincidieron en que este esfuerzo representa un paso importante hacia una relación más equitativa entre tradición y mercado, promoviendo condiciones dignas para las comunidades creadoras y consolidando a la cultura como eje de desarrollo social y económico.





