Presentan Festival Santa Lucía 2026; habrá más de 180 actividades
MONTERREY, NL., 31 de diciembre de 2025.- En cuanto el reloj marca las 0:00, recorrer las calles con una maleta en la mano, usar ropa interior de cierto color, esconderse debajo de la mesa o echar lentejas en la cartera son unos de los rituales que dan la bienvenida al Año Nuevo. Sin embargo, en México, uno de los más conocidos también es el de las uvas.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, por medio de un comunicado en el portal del Gobierno de México, explica que consiste “en comer 12 uvas al compás de las campanadas del reloj que marcan la media noche y, al mismo tiempo, se van estableciendo los propósitos, deseos o metas que se esperan alcanzar en el siguiente año”.
Aunque indica que la costumbre se originó en España, se piensa que en realidad nació del afán de los productores por aumentar sus ventas. Así, éstos elaboraron paquetes con 12 uvas, “cada una por cada mes de año, y les atribuyeron la propiedad de dar suerte a las personas”.
Otra de las hipótesis detalla que podría provenir de un grupo de madrileños que se reunieron antaño en la Puerta del Sol a comer la docena de dichos frutos al son de las campanadas, ello a modo de parodia a la alta sociedad.
“Sea por tradición o por ser un producto versátil, delicioso y saludable, el consumo del fruto de la vid se ha extendido en nuestro país durante las fiestas decembrinas, por lo que las productoras y los productores mexicanos trabajan para que contemos con él no solo en esta época, sino durante todo el año”, se lee en el comunicado.
Así, más allá de su origen o de las múltiples teorías que lo rodean, el ritual de las 12 uvas se mantiene vivo en México. Cada campanada no solo marca la llegada de un nuevo año, sino también la oportunidad de soñar, proponerse metas y compartir con los seres queridos la ilusión de un futuro lleno de fortuna y alegría.




