Enchila Chile a México
MONTERREY, NL., 25 de junio de 2026.- La euforia por la contundente victoria de México sobre Chequia se apoderó de las calles del Barrio Antiguo, donde miles de aficionados celebraron hasta altas horas de la noche el triunfo de 3-0 que mantiene al Tricolor con paso perfecto en la Copa Mundial 2026.
Minutos después del silbatazo final, el emblemático sector del centro de Monterrey comenzó a llenarse de seguidores vestidos con camisetas verdes, banderas nacionales y artículos alusivos a la Selección Mexicana. Lo que inició como pequeños grupos de aficionados rápidamente se transformó en una auténtica fiesta multitudinaria.
Las calles peatonales y los alrededores de bares, restaurantes y plazas lucieron abarrotados por familias, jóvenes y turistas que se sumaron a los festejos. Entre cánticos, música, tambores y trompetas, el tradicional grito de "¡México, México!" retumbó en cada rincón del Barrio Antiguo.
La celebración estuvo acompañada por mariachis improvisados, banderas ondeando y decenas de personas que aprovecharon el ambiente para tomarse fotografías y compartir la alegría por el resultado obtenido por el equipo nacional.
La afluencia fue tal que el tránsito peatonal se volvió complicado por momentos debido a la cantidad de asistentes que recorrieron las calles del sector, convertido en uno de los principales puntos de reunión para los aficionados durante la justa mundialista.
Para garantizar la seguridad de los asistentes, se restringió la circulación vehicular en diversos accesos al Barrio Antiguo, permitiendo que miles de personas disfrutaran de los festejos en un ambiente ordenado.
En mesas, terrazas y corredores, los aficionados analizaban las mejores jugadas del encuentro y compartían su optimismo de cara a la siguiente fase del torneo. La confianza era evidente entre los seguidores, quienes destacaban el desempeño mostrado por la Selección Mexicana al sumar nueve puntos de nueve posibles y mantener intacta su portería durante la fase de grupos.
Los establecimientos de la zona registraron una intensa actividad durante la noche, mientras que cada nuevo cántico era secundado por decenas de personas que convertían las calles en una extensión de las tribunas mundialistas.
Con música, baile y una marea tricolor inundando el corazón de Monterrey, la ciudad volvió a demostrar su pasión por el futbol y su respaldo incondicional a la Selección Mexicana, que mantiene viva la ilusión de millones de aficionados que sueñan con ver al Tricolor hacer historia en casa.




