Rafa Márquez, obligado a meter a México a semifinales en Liga de Naciones
GUADALUPE, NL., 26 de marzo de 2026.- Con banderas, cánticos y una notable emoción, aficionados de la selección de Bolivia comenzaron a arribar desde tempranas horas a los alrededores del Estadio BBVA, donde esta tarde su equipo enfrentará a Surinam en el primer partido de repechaje internacional.
Desde distintos puntos del mundo, seguidores del conjunto sudamericano se dieron cita en territorio regiomontano, algunos incluso tras recorrer largas distancias con tal de alentar a su selección en un encuentro clave rumbo al sueño mundialista.
“¡Bolivia gane”, expresó entre risas uno de los aficionados provenientes de Cochabamba, quien aseguró que el viaje valió la pena con tal de vivir el ambiente previo al partido.
A su lado, otro seguidor comentó que llegó acompañado de un amigo procedente de Marbella, España, reflejando el carácter internacional del apoyo boliviano.
El entusiasmo se hizo sentir con pronósticos optimistas. “¡Vamos Bolivia, carajo, lo ganamos 2-0, goles de Miguelito, doblete!”, gritó uno de los asistentes, mientras otros coincidían en marcadores más amplios, confiando en una actuación contundente de su selección.
Entre la multitud, destacó la presencia de Kenji, quien señaló que espera una victoria clara:
“Quiero que ganemos 3-0, este y el siguiente partido también. Los tres goles de Miguelito”, dijo convencido, reflejando la fe de la afición en su delantero.
Por su parte, Marco, otro aficionado llegado directamente desde Bolivia, relató el esfuerzo realizado para estar presente:
“Llegué ayer por la tarde, viajé primero a Colombia y de ahí a Monterrey. Venimos con la esperanza de ganar, 2-0, con goles de Miguelito y Amil. ¡Arriba Bolivia!”, expresó con entusiasmo.

El ambiente en las inmediaciones del Estadio BBVA continúa en aumento conforme se acerca la hora del encuentro, con una afición entregada que no pierde la esperanza de ver a su selección avanzar en la eliminatoria.
Este partido no solo representa una oportunidad deportiva, sino también un punto de encuentro cultural donde la pasión por el fútbol une a aficionados de diferentes partes del mundo en suelo regiomontano.