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MONTERREY, NL., 24 de junio de 2026.- Los aficionados de Corea del Sur abandonaron el Estadio Monterrey con un sentimiento de decepción tras la derrota por 1-0 ante Sudáfrica, resultado que complicó las aspiraciones de los Guerreros de Taeguk en la Copa Mundial 2026.
Al término del encuentro disputado en el inmueble conocido como el “Gigante de Acero”, decenas de seguidores coreanos expresaron su inconformidad por el desempeño mostrado por su selección, al considerar que el plantel cuenta con jugadores de calidad suficiente para haber obtenido un mejor resultado.
Durante un recorrido realizado entre los aficionados a la salida del estadio, varios de ellos coincidieron en señalar al director técnico como el principal responsable de la derrota y pidieron abiertamente su salida del combinado nacional.
"Tenemos muy buenos jugadores, pero no sabemos aprovecharlos. El entrenador tomó malas decisiones y eso nos costó el partido", expresó uno de los seguidores visiblemente molesto tras el silbatazo final.
La derrota provocó que algunos aficionados exigieran cambios inmediatos en la dirección técnica del equipo, al considerar que la selección no ha logrado desarrollar todo su potencial pese al talento disponible en la plantilla.
"Necesitamos un nuevo entrenador. Tenemos futbolistas para competir mucho mejor, pero no vemos una estrategia clara. Queremos un cambio", comentó otro aficionado mientras abandonaba el estadio junto a un grupo de compatriotas.
A pesar del descontento, los seguidores surcoreanos también manifestaron su respaldo incondicional al equipo nacional y aseguraron que continuarán alentando a su selección en futuras competencias.
"Estamos tristes por el resultado, pero seguimos apoyando a Corea. Esperamos que aprendan de esta experiencia y que en el futuro podamos regresar más fuertes", señaló una aficionada.

El ambiente contrastó con la celebración de los seguidores sudafricanos, quienes festejaron durante varios minutos en las inmediaciones del estadio la victoria conseguida en territorio mexicano.

Aunque la molestia por la derrota fue evidente entre la afición coreana, el mensaje predominante fue la exigencia de una reestructuración deportiva que incluya cambios en el cuerpo técnico.
Mientras tanto, los aficionados confían en que la Federación de Futbol de Corea del Sur analice lo ocurrido en el Mundial y tome decisiones que permitan al equipo recuperar protagonismo en los próximos torneos internacionales.





