Cambia UANL a modalidad en línea las clases vespertinas y nocturnas por lluvia
MONTERREY, NL., 31 de agosto de 2026.- Con el regreso a clases y las altas temperaturas que suelen registrarse en la Sultana del Norte durante el verano, mantener los alimentos de los menores en buenas condiciones se convierte en un punto importante para prevenir que se descompongan antes de la hora del recreo.
El calor puede favorecer la proliferación de microorganismos en algunos alimentos, especialmente cuando permanecen durante varias horas fuera de refrigeración. Por ello, además de pensar en opciones nutritivas, es recomendable tomar en cuenta la manera en que serán transportadas y conservadas.
Una de las principales recomendaciones es utilizar loncheras térmicas y, de ser posible, incluir paquetes de gel congelado para mantener una temperatura baja durante el trayecto y las horas previas al consumo. Los alimentos que necesitan refrigeración no deberían permanecer durante periodos prolongados a temperatura ambiente.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Gobierno de México, los alimentos preparados no deben permanecer a temperatura ambiente por más de dos horas y deben conservarse tapados y en refrigeración.
Para el lunch pueden elegirse alimentos que toleren mejor el traslado, como frutas enteras, verduras previamente lavadas y cortadas, además de productos que puedan mantenerse fríos con ayuda de refrigerantes. En el caso de alimentos preparados, es importante colocarlos en recipientes bien cerrados y mantenerlos refrigerados hasta el momento de salir de casa.
También se recomienda evitar enviar alimentos que puedan echarse a perder con facilidad si no se cuenta con una forma adecuada de mantenerlos fríos. Entre ellos se encuentran preparaciones con mayonesa, productos lácteos y carnes frías.
Ante las altas temperaturas de la Zona Metropolitana de Monterrey, el agua debe formar parte indispensable del lunch. Lo ideal es que los menores lleven un termo o botella reutilizable con suficiente agua para mantenerse hidratados durante la jornada escolar.
Las bebidas excesivamente azucaradas no sustituyen al agua y, por ello, es preferible priorizarla como la principal opción para mantenerse hidratados. También puede optarse por frutas con alto contenido de agua como parte de la alimentación.
Finalmente, es recomendable revisar el lunch al regresar a casa y desechar aquellos alimentos que hayan permanecido varias horas expuestos al calor y que requieran refrigeración, en lugar de volver a guardarlos para consumirlos posteriormente.
Con estas medidas, las familias pueden reducir el riesgo de que los alimentos se deterioren durante las horas de escuela y preparar un lunch que, además de nutritivo, sea adecuado para las condiciones de calor que caracterizan a Monterrey.




