Aprueba tribunal que Zahara deje de usar el apellido de Brad Pitt
MONTERREY, NL., 28 de junio de 2026.- El Parque Fundidora volvió a convertirse en el epicentro de la fiesta mundialista al reunir a más de 110 mil personas durante una jornada inolvidable del Fan Fest de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde la música, el futbol y la convivencia multicultural se fusionaron en una celebración sin precedentes encabezada por el cantante español Enrique Iglesias.
Miles de familias regiomontanas, turistas nacionales y visitantes extranjeros abarrotaron el recinto para disfrutar de una de las actividades más esperadas del Mundial Más Norteño, consolidando una vez más a Nuevo León como una de las sedes más vibrantes de la máxima justa futbolística.
La gran figura de la noche fue el ícono del pop latino, Enrique Iglesias, quien ofreció un espectacular concierto gratuito en el Escenario Estadio, haciendo cantar y emocionar a los asistentes con un repertorio lleno de éxitos que marcaron a varias generaciones.
Entre los asistentes se encontraban el gobernador del estado, Samuel García Sepúlveda, y la titular de AMAR a Nuevo León, Mariana Rodríguez, quienes convivieron con la afición y disfrutaron del espectáculo junto a miles de seguidores que no dejaron de corear cada una de las canciones del artista español.
Desde temprana hora, el Parque Fundidora registró una importante afluencia de personas que acudieron para seguir en pantallas gigantes la transmisión del encuentro entre Canadá y Sudáfrica, además de participar en las múltiples actividades recreativas, culturales y deportivas organizadas como parte del Fan Fest Mundialista.

La música comenzó a encender el ambiente con la presentación de Santos Bravos, agrupación considerada la primera boy band latinoamericana creada por HYBE Latin America, empresa reconocida internacionalmente por impulsar fenómenos musicales globales como BTS.
Con una energética presentación, Santos Bravos logró conectar rápidamente con el público regiomontano, preparando el escenario para la llegada de la estrella principal de la noche.
Minutos después, la expectativa se transformó en euforia cuando Enrique Iglesias apareció en escena interpretando “Súbeme la Radio”, provocando una monumental ovación de los asistentes, quienes celebraron el regreso del cantante a Monterrey tras varios años de ausencia.
La intensidad del espectáculo continuó con temas como “Duele el Corazón”, “El Perdedor”, “Bailando” y otros de sus mayores éxitos, interpretados tanto en español como en inglés, generando una conexión especial con el público que respondió cantando cada una de las canciones de principio a fin.

Uno de los momentos más emotivos del concierto ocurrió cuando el artista sorprendió a los presentes al trasladarse a un escenario alterno ubicado entre la multitud para interpretar “Cuando Me Enamoro”, creando una atmósfera íntima que provocó aplausos, lágrimas y miles de voces entonando la canción al unísono.
La cercanía con sus seguidores continuó durante la recta final del espectáculo, cuando Enrique regresó para interpretar “Tu Héroe”, “Tú Sin Mí” y nuevamente “Bailando”, esta vez aún más cerca de sus fanáticos, regalando una experiencia que quedará grabada en la memoria de quienes asistieron.
El cierre del concierto tuvo un toque especial cuando integrantes de Santos Bravos regresaron al escenario para acompañar a Enrique Iglesias en la despedida de una velada que hizo vibrar a todo el Parque Fundidora.
Paralelamente al espectáculo musical, el Fan Fest también fue escenario de la llegada de cientos de aficionados neerlandeses pertenecientes a la emblemática Marea Naranja, quienes arribaron a Nuevo León procedentes de Kansas City para apoyar a su selección nacional en la fase decisiva del Mundial.
Vestidos de naranja y portando banderas, sombreros y diversos artículos representativos de su país, los seguidores de Países Bajos se integraron rápidamente a la fiesta regiomontana, participando en las actividades del Fan Fest y conviviendo con aficionados de distintas nacionalidades.
La celebración alcanzó un nivel aún mayor con la aparición sorpresa del reconocido DJ holandés Oranje Fan Team, quien puso a bailar a miles de asistentes y transformó el recinto en una auténtica fiesta internacional.

Asimismo, Nuevo León recibió la llegada del icónico Orange Bus, considerado uno de los símbolos más representativos de la pasión de la afición neerlandesa durante las Copas del Mundo, fortaleciendo aún más el ambiente festivo que se vive en la entidad.
La afición naranja ya se prepara para el decisivo encuentro que sostendrá este lunes la Selección de Países Bajos frente a Marruecos en el Estadio Monterrey, correspondiente a los Dieciseisavos de Final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Dicho partido marcará además la despedida de Nuevo León como sede mundialista, cerrando así un capítulo histórico en el que la entidad demostró al mundo su capacidad organizativa, hospitalidad y pasión por el futbol, dejando una huella imborrable en la máxima fiesta deportiva del planeta.




