Rescatan a jabalí atrapado en una fosa de cuatro metros en Monterrey
MONTERREY, NL., 9 de julio de 2026.- Mientras buscas cómo mantenerte fresco durante los días de calor extremo, hay alguien más en casa que también necesita cuidados especiales. Perros y gatos son especialmente vulnerables a las altas temperaturas y pueden sufrir deshidratación, golpes de calor, quemaduras en sus almohadillas e incluso enfermedades transmitidas por garrapatas si no se toman medidas preventivas.
Aunque la temperatura ambiente parezca soportable, el asfalto y el concreto pueden alcanzar temperaturas superiores a los 60 grados bajo la exposición directa al sol, suficientes para provocar quemaduras en las almohadillas en cuestión de segundos.
Las lesiones pueden ir desde enrojecimiento e inflamación hasta ampollas, desprendimiento de la piel y dificultad para caminar. Si tu mascota comienza a cojear, se lame constantemente las patas o evita apoyarlas en el suelo, podría haber sufrido una quemadura.
Para prevenirlo, se recomienda realizar los paseos durante las primeras horas de la mañana o al anochecer y comprobar la temperatura del pavimento colocando la palma de la mano durante siete segundos. Si resulta demasiado caliente para ti, también lo será para tu mascota.
Durante los días de calor intenso, perros y gatos pierden líquidos con mayor rapidez, por lo que mantener agua limpia y fresca disponible en todo momento es indispensable.
Los principales síntomas de deshidratación incluyen jadeo constante, nariz y encías secas, ojos hundidos, pérdida de elasticidad en la piel, letargo, falta de apetito y debilidad.
Si no se atiende a tiempo, la deshidratación puede provocar alteraciones en el funcionamiento de los riñones, problemas circulatorios e incluso poner en riesgo la vida del animal.
A diferencia de las personas, los perros y gatos tienen una capacidad limitada para regular su temperatura corporal, por lo que pueden sufrir un golpe de calor en pocos minutos si permanecen expuestos al sol o realizan actividad física intensa.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran jadeo excesivo, respiración acelerada, salivación abundante, lengua de color rojo intenso o morado, vómito, diarrea, debilidad, desorientación, temblores, convulsiones o pérdida del conocimiento. Sin atención veterinaria inmediata, un golpe de calor puede provocar daño cerebral, insuficiencia renal, falla de múltiples órganos e incluso la muerte.
Ante cualquiera de estos signos, se recomienda trasladar a la mascota a un lugar fresco, humedecer su cuerpo con agua a temperatura ambiente —nunca helada—, ofrecer pequeñas cantidades de agua y acudir de inmediato con un médico veterinario.
Las altas temperaturas favorecen la reproducción de las garrapatas, parásitos que se alimentan de la sangre de los animales y pueden transmitir enfermedades como la ehrlichiosis, la anaplasmosis y la babesiosis, las cuales afectan principalmente a los perros.
Entre los síntomas de estas enfermedades destacan fiebre, pérdida de apetito, decaimiento, sangrados, inflamación de ganglios, dolor articular, anemia y pérdida de peso. Sin tratamiento oportuno, algunas pueden causar complicaciones graves.
Después de cada paseo es recomendable revisar el pelaje, especialmente en orejas, cuello, axilas, abdomen y entre los dedos. También es importante mantener al día los tratamientos preventivos y limpiar con frecuencia patios, jardines y los espacios donde descansan las mascotas.
Las mascotas de pelo corto, piel clara o con poca cobertura de pelo son más vulnerables a la radiación solar, especialmente en zonas como la nariz, las orejas y el abdomen.
La exposición prolongada puede ocasionar irritación, enrojecimiento, dolor e incluso lesiones que, con el paso del tiempo, aumentan el riesgo de desarrollar problemas cutáneos.
Para reducir estos riesgos, procura que siempre cuenten con sombra, agua fresca y evita exponerlas al sol durante las horas de mayor intensidad, entre las 11 y las 17 horas.
El calor extremo no da tregua y las mascotas, como miembros de la familia, también necesitan protección. Revisar sus patas, mantenerlas hidratadas y prevenir la presencia de garrapatas son acciones simples que pueden evitar riesgos mayores y salvar su bienestar durante esta temporada de calor intenso en Nuevo León.




