Calor y bochorno marcarán este jueves en Nuevo León
MONTERREY, NL., 3 de agosto de 2026.- Las lluvias intermitentes que se han registrado en Nuevo León durante los últimos días no solo han provocado encharcamientos, escurrimientos y complicaciones viales en distintos municipios metropolitanos; también han traído un respiro en plena temporada de canícula, al mantener niveles elevados en las principales presas que abastecen de agua a Monterrey y mejorar las perspectivas para el suministro en el corto plazo.
De acuerdo con el Reporte de Lluvias Registradas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Nuevo León acumuló 65.6 milímetros de precipitación en la estación Cabezones durante las últimas 24 horas, uno de los registros más altos reportados en el norte del país en ese periodo.
El informe también reportó tormentas eléctricas y rachas de viento fuertes asociadas al sistema de lluvias. Esta cantidad de agua ha favorecido los escurrimientos hacia las cuencas que alimentan las principales presas del estado. Y es que el impacto de las lluvias ya se refleja en los embalses estratégicos para el área metropolitana de Monterrey.
Mientras La Boca y Cerro Prieto se mantienen por encima del 90 por ciento de su capacidad, El Cuchillo continúa con un nivel superior al 57 por ciento, un escenario mucho más favorable que el registrado durante los años de sequía severa.
De acuerdo con el reporte de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey correspondiente al 27 de julio, los niveles eran los siguientes: La Boca, 93.53 por ciento; Cerro Prieto, 91.05 por ciento; El Cuchillo, 57.91 por ciento; y la presa León, 42.43 por ciento.
El comportamiento de las presas muestra una recuperación sostenida durante julio. Al 1 de julio de 2026, los registros de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey ubicaban a La Boca en 92.13 por ciento, Cerro Prieto en 88.70 por ciento y El Cuchillo en 56.54 por ciento.
Estas cifras muestran que las recientes precipitaciones han contribuido a sostener un almacenamiento elevado en las principales fuentes de abastecimiento para Monterrey y su zona conurbada.
Las precipitaciones también han dejado escenas poco comunes en plena canícula: arroyos con mayor flujo, escurrimientos constantes en la región citrícola y una disminución temporal de las altas temperaturas que habían predominado durante las últimas semanas. Autoridades estatales mantienen el monitoreo de las lluvias, ya que nuevos aportes podrían seguir favoreciendo el almacenamiento de las presas durante los próximos días.
Con la temporada de lluvias aún activa en el noreste del país, especialistas consideran que el comportamiento de La Boca, Cerro Prieto y El Cuchillo será clave para garantizar la estabilidad del abasto de agua en Monterrey durante el resto de 2026, especialmente ante los efectos de la canícula y las altas temperaturas que continúan afectando a la región.




