Monterrey, Nuevo León México a 16 de septiembre de 2026
¿Qué hacer si ves un oso en NL? Advierten sobre errores comunes
16 de septiembre de 2026
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13:00
Archivo
Naomi Hernández/Quadratín Nuevo León
MONTERREY, NL., 16 de septiembre de 2026.- Ante el incremento de avistamientos de osos en zonas residenciales de Nuevo León, Parques y Vida Silvestre del Estado advierte que imprudencias como acercarse a tomar fotos o videos para redes sociales, acorralar o intentar alimentar a estos ejemplares puede provocar que el animal se ponga a la defensiva o sea empujado hacia el tráfico urbano, poniendo en riesgo la seguridad de la población y la del propio ejemplar.
El llamado de alerta se da luego de que en los últimos días se volvieran a viralizar casos en el municipio de San Pedro, donde ejemplares de oso negro fueron captados dándose un chapuzón en la alberca de una residencia en Pedregal del Valle o buscando alimento entre bolsas de basura en las calles de Valle de San Ángel.
En entrevista para Quadratín Nuevo León, la coordinadora de Medicina de la Conservación de Parques y Vida Silvestre del Estado, Marcela Aguallo, señaló que la curiosidad y la búsqueda de exposición en plataformas digitales se han convertido en una de las principales problemáticas al interactuar con la fauna silvestre.
"Lo que hemos visto actualmente es que el error más común es que buscamos el video o la foto para redes sociales antes que pensar en nuestra seguridad o la del oso", explicó la especialista.
Entre los errores más recurrentes detectados por la autoridad ambiental figuran acciones como intentar hablarle al animal, ofrecerle alimento o perseguirlo mientras intenta retirarse. La especialista subrayó que estas conductas alteran la trayectoria natural del oso, bloquean sus vías de escape hacia la montaña y terminan acorralándolo, lo que incrementa el riesgo de que el ejemplar reaccione a la defensiva o termine desorientado entre avenidas y calles transitadas.
"Hay personas que se acercan, intentan hablarles, alimentarlos o incluso seguirlos cuando el animal ya se está retirando, bloqueando su única vía de escape y presionándolos a meterse más hacia la ciudad en lugar de regresar al bosque”, declaró la Doctora.
El fenómeno de la hiperfagia: ¿por qué bajan más los osos?
De acuerdo con la Doctora Aguallo, entre los meses de agosto y diciembre, la población de oso negro en la entidad atraviesa por una etapa fisiológica conocida como hiperfagia. Explicó que, aunque no existe evidencia de que esta especie entre en un estado de hibernación estricto en la región, su instinto biológico la impulsa a prepararse para la temporada invernal mediante un incremento sustancial en la ingesta de alimentos.
En condiciones habituales, un ejemplar adulto consume un promedio de 6 mil calorías al día; sin embargo, durante el periodo de hiperfagia, dicho requerimiento se dispara hasta las 20 mil calorías diarias. Esta demanda calórica intensificada altera el comportamiento de los ejemplares, volviéndolos más activos e incrementando su desplazamiento hacia zonas urbanizadas en busca de alimento de fácil acceso.
Zonas de mayor presencia y factores de riesgo en el hogar
Respecto a la cobertura geográfica de estos eventos, la especialista de Parques y Vida Silvestre precisó que los reportes de avistamientos se concentran prioritariamente en los sectores habitacionales que colindan directamente con la sierra. Entre las zonas con mayor frecuencia de interacción destacan el sector sur de Monterrey —incluyendo La Estanzuela, Valle Alto y Sierra Alta—, así como áreas residenciales de los municipios de San Pedro Garza García, Santa Catarina y Santiago.
Ante el periodo de mayores avistamientos, la Dra. Aguallo recomendó evitar dejar al alcance cualquier elemento que facilite el acercamiento de los ejemplares a las fincas y zonas habitacionales, identificando los siguientes atrayentes principales:
Inadecuada disposición de basura: Es el factor de mayor incidencia en los avistamientos, de acuerdo con la especialista se aconseja resguardar los desechos orgánicos en el interior de las cocheras o utilizar contenedores reforzados con mecanismos a prueba de osos hasta momentos antes del paso del camión recolector para evitar atraer a estos animales.
Alimento para animales de compañía: La costumbre de colocar platos con comida en patios, cocheras o en la vía pública para perros y gatos doméstico o callejeros actúa como un señuelo constante para la fauna silvestre.
Huertos y árboles frutales sin cosechar: La presencia de frutos maduros en los jardines (como peras, manzanas o cítricos) que no son recolectados a tiempo representa una fuente calórica accesible para los osos.
Comederos para aves: Tanto las estructuras de néctar azucarado para colibríes como las de semillas generan un atractivo aroma para los animales.
Residuos en asadores y parrillas: La acumulación de grasa y restos de comida que permanecen en las parrillas tras la realización de eventos sociales al aire libre atrae con facilidad a los animales a los patios traseros.
¿Cómo actuar ante un avistamiento de oso?
Respecto a las interacciones directas con la fauna, la especialista enfatizó que el error más frecuente y riesgoso entre la ciudadanía es priorizar la generación de contenido digital sobre la propia seguridad; de igual forma, aclaró que la presencia de un ejemplar no siempre requiere una intervención directa o un rescate, pues esto depende de la actividad que el animal esté realizando y de su proximidad a zonas urbanas consolidadas.
Explicó que, en casos donde el oso permanece en áreas colindantes a la sierra consumiendo alimento natural, el evento se clasifica como un simple avistamiento y únicamente se brinda orientación preventiva a los vecinos. Sin embargo, el protocolo cambia drásticamente cuando existe una interacción de peligro en la vía pública o domicilios:
"Si el oso está en una avenida cerca, comiendo basura o en el jardín de un domicilio, se activa la coordinación directa con Protección Civil municipal", precisó la Dra. Aguallo.
"Al identificar una situación de riesgo, tanto para el ciudadano como para el ejemplar, se acude al sitio para evaluar si requiere ser rescatado y reubicado en la montaña, o si con recomendaciones de seguridad el animal logra reintegrarse por sí solo a su hábitat".
Ante la presencia de un ejemplar en áreas residenciales o públicas, se recomienda mantener la calma y adoptar de inmediato las siguientes medidas de prevención:
Conservar la distancia: Alejarse con calma, sin realizar movimientos bruscos ni correr.
Garantizar vías de escape: No acorralar ni bloquear las salidas del animal hacia zonas arboladas o su hábitat natural.
Evitar contacto visual e interacción: No hablarle, intentar alimentarlo o intentar llamar su atención.
Resguardar la fauna doméstica: Mantener a las mascotas en el interior de los domicilios para evitar confrontaciones.
Asimismo, Parques y Vida Silvestre recordó que el oso negro es una especie protegida por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de en peligro de extinción. Por ello, cualquier acto que ponga en riesgo su integridad —como el acoso, la captura no autorizada, la alimentación deliberada o el maltrato— constituye un delito de orden federal sancionado y procesado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
Para el reporte de situaciones de riesgo o presencia de fauna silvestre en zonas urbanas, se ponen a disposición las siguientes líneas de atención inmediata:
Emergencias: 911
Parques y Vida Silvestre de NL: 81 2033 1218
Protección Civil: De la corporación municipal correspondiente