Volcadura deja un carril obstruido en Constitución
MONTERREY, NL., 19 de julio de 2026.- Como medida para garantizar la continuidad del comercio internacional entre México y Estados Unidos, el Gobierno de Nuevo León informó que la Aduana Colombia-Laredo recibirá de manera temporal todo el tráfico de carga de exportación e importación que habitualmente cruza por el Puente Internacional III “Comercio Mundial” de Nuevo Laredo, luego de que este fuera cerrado debido a afectaciones provocadas por la creciente del Río Bravo.
La decisión fue tomada tras una reunión de coordinación celebrada este domingo en Laredo, Texas, en la que participaron representantes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), autoridades de la Ciudad de Laredo y del Gobierno del Estado de Texas, además de funcionarios del Gobierno de Nuevo León.
En representación del estado acudió Marco González, secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario y director general honorario de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León (CODEFRONT), organismo encargado de la administración del Puerto Fronterizo Colombia-Laredo.
El cierre temporal del Puente III se originó debido a que varias boyas limítrofes quedaron atoradas en la estructura del puente tras el incremento del caudal del Río Bravo, situación que obligó a suspender el tránsito de vehículos de carga para garantizar la seguridad de los usuarios y permitir los trabajos de retiro de los obstáculos.
Marco González explicó que la medida responde a una instrucción del gobernador Samuel García Sepúlveda, con el propósito de respaldar a los sectores productivos de ambos lados de la frontera y evitar afectaciones en las cadenas de suministro.
“Por instrucción del Gobernador Samuel García, estamos apoyando a nuestros socios estratégicos de Laredo y Nuevo Laredo, donde todo el tráfico de carga será desviado a nuestra Aduana de manera segura y sin contratiempos”, señaló González.
El funcionario aseguró que la infraestructura del Puerto Colombia-Laredo opera con total normalidad y no presenta daños derivados de las lluvias o del aumento del nivel del río, por lo que cuenta con la capacidad suficiente para recibir el flujo extraordinario de transporte de mercancías.
Asimismo, destacó que, gracias al respaldo de las autoridades mexicanas y estadounidenses, el servicio permanecerá disponible durante todo el tiempo que sea necesario.
“Gracias al apoyo de ANAM, CBP, Ciudad de Laredo, este servicio se dará por todo el tiempo que sea necesario, pues nuestras instalaciones no presentan ningún daño, ni riesgos para el cruce”, agregó.
Ante la posibilidad de que el cierre del Puente III se prolongue, CODEFRONT recomendó a las empresas exportadoras e importadoras realizar el cambio en el pago de sus pedimentos aduanales.
La sugerencia es migrar del pedimento oficial 240, correspondiente a Nuevo Laredo, al pedimento 800, correspondiente a la Aduana Colombia-Laredo, con el fin de agilizar el despacho de mercancías y evitar retrasos en las operaciones comerciales.
González explicó que este trámite puede realizarse sin mayores complicaciones, ya que la mayoría de los agentes aduanales que operan en Nuevo Laredo también están autorizados para realizar despachos en la Aduana Colombia-Laredo.
Además de atender la contingencia, el Gobierno de Nuevo León aprovechará la situación para plantear a la Agencia Nacional de Aduanas de México una modificación al esquema del denominado Timbraje Fiscal, con el objetivo de que la entidad reciba los ingresos correspondientes cuando las operaciones comerciales se realicen por el Puente Colombia.
Marco González explicó que esta problemática ocurre al menos una o dos veces al año debido a cierres temporales del Puente III de Nuevo Laredo, por lo que, aunque Nuevo León absorbe el tránsito de carga y brinda la infraestructura necesaria para mantener activo el comercio internacional, la recaudación federal continúa asignándose a la aduana originalmente registrada.
Finalmente, informó que presentará de manera formal esta propuesta ante la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), argumentando que se trata de una situación recurrente que impacta directamente en la recaudación federal y en el reconocimiento de la capacidad operativa del Puerto Fronterizo Colombia-Laredo, considerado uno de los cruces comerciales más importantes entre México y Estados Unidos.




