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MONTERREY, NL., 27 de febrero de 2026.- La diputada local Marisol González, integrante del Grupo Legislativo de Movimiento Ciudadano, presentó una iniciativa para crear el Violentómetro para Prevenir la Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes en Nuevo León.
La propuesta contempla reformas a los artículos 4, 51 y 145 de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para el Estado, con el objetivo de incorporar la definición jurídica del Violentómetro y establecer la obligación de promover su elaboración, difusión e implementación en espacios públicos, privados y sociales donde convivan menores de edad.
Asimismo, se plantea designar al Sistema Estatal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Nuevo León como la instancia responsable de su elaboración y coordinación institucional. También se propone otorgar a la Procuraduría de Protección la atribución de coadyuvar en su promoción, seguimiento y canalización de los casos detectados.
“Estamos proponiendo que se haga una reforma para este instrumento del violentómetro, donde se identifiquen los casos de violencia contra las niñas, niños y adolescentes. De acuerdo a estadísticas nacionales, seis de cada 10 niños, el 63 por ciento, sufre algún tipo de violencia y es importante que contribuyamos a prevenirla”, expresó la legisladora.
A diferencia de otras herramientas enfocadas únicamente al ámbito escolar, la iniciativa prevé que el instrumento sea aplicado en todos los espacios donde se desarrollen actividades dirigidas a la niñez y adolescencia, incluidos entornos comunitarios, recreativos y de cuidado.
El proyecto establece un plazo de 180 días para que el Sistema Estatal publique e implemente el instrumento, garantizando su operatividad.
González subrayó que la reforma no implica nuevas cargas burocráticas, sino que fortalece el enfoque preventivo ya contemplado en la ley, dotando al Estado de un mecanismo concreto para garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes a una vida libre de violencia.
“Es un instrumento muy valioso para que las niñas y niños, si en sus casas no les hacen caso, tengan otra manera de denunciar en otros espacios, como las escuelas o con familiares que puedan creerles. Muchas veces la violencia se calla por un tema cultural y eso desencadena consecuencias en el futuro”, concluyó.





