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MONTERREY, NL., 26 de marzo de 2026.- La ciudad se transformó en un auténtico punto de encuentro mundialista con el duelo entre Bolivia y Surinam, donde miles de aficionados llenaron de color y ambiente los alrededores del Estadio BBVA.
Desde horas antes del silbatazo inicial, banderas, cánticos y disfraces marcaron la previa de este encuentro correspondiente a la semifinal del repechaje intercontinental rumbo a la Copa del Mundo 2026. Familias completas, niños y grupos de animación convirtieron la zona en una fiesta futbolera.
La afición boliviana fue protagonista, tiñendo Monterrey de verde, amarillo y rojo, impulsada por la ilusión de regresar a un Mundial tras más de tres décadas de ausencia. Sin embargo, los seguidores de Surinam también se hicieron presentes con música y entusiasmo, aportando su propio color al evento.
Ya en la cancha, Bolivia vino de atrás para imponerse 2-1 ante Surinam en un partido disputado ante más de 33 mil espectadores.
Los goles del triunfo fueron obra de Moisés Paniagua y Miguel Terceros, quienes encaminaron a su selección a la siguiente fase del repechaje, donde enfrentará a Irak en busca de uno de los últimos boletos al Mundial.
El encuentro mostró estilos contrastantes: Bolivia apostó por la posesión del balón y el juego colectivo, mientras que Surinam buscó hacer daño mediante contragolpes, aprovechando la velocidad de sus atacantes como Gyrano Kerk.
El ambiente vivido dentro y fuera del estadio reflejó la magnitud del evento, que no solo reunió a aficionados locales, sino también a visitantes internacionales que viajaron para apoyar a sus selecciones.
La jornada dejó en claro que la fiebre mundialista ya se siente en Monterrey, donde el futbol se convirtió en una celebración multicultural que combina pasión, identidad y esperanza rumbo a la máxima justa del deporte.




