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JUÁREZ, NL., 23 de octubre de 2025.- Han pasado más de dos décadas desde que un hecho marcó la memoria colectiva de Nuevo León: el relato del policía de Guadalupe Leonardo Samaniego, quien afirmó haber sido perseguido por una bruja en la madrugada del 16 de enero de 2004. Su historia, contada entre radios policiales y luces de patrulla, terminó convirtiéndose en una de las leyendas urbanas más populares de todo México.
De acuerdo con el testimonio de Samaniego, aquella madrugada patrullaba la colonia Valles de la Silla cuando vio caer una figura desde un árbol. Al principio creyó que era un pájaro o una bolsa de basura, pero el objeto se detuvo en el aire y, según su versión, tomó la forma de una mujer vestida de negro, con rostro oscuro y ojos completamente negros, sin párpados.
“Se paró una señora, se cayó de arriba”, dijo entonces a medios locales.
Asustado, el oficial retrocedió con la patrulla mientras pedía apoyo por radio. Momentos después, fue encontrado por sus compañeros en estado de shock y trasladado al Hospital Universitario.
El caso generó una ola de especulaciones y curiosidad. Autoridades médicas descartaron el uso de drogas o sustancias alucinógenas, y aunque otros elementos de la corporación confirmaron haber escuchado su llamado de auxilio, nadie más vio a la supuesta bruja.
Con el pasar de los días, Samaniego fue buscado por investigadores de todo el mundo como Alemania y Estados Unidos, incluso narró en una entrevista cómo personas vestidas complemente de negro lo entrevistaron y se llevaron el uniforme que portaba la noche del encuentro paranormal.
Aunque la historia tomó tintes alienígenas, de la mano de Jaime Maussan, el ex policía se mantuvo firme en su versión de que, lo que él vio esa noche, fue una bruja: La Bruja de Guadalupe.

Con el paso del tiempo, el suceso se consolidó como una leyenda urbana del norte del país, una mezcla de miedo, creencia y tradición que refleja la forma en que lo sobrenatural sigue encontrando espacio en la vida cotidiana. Hoy, el relato de Samaniego sigue siendo tema de debate entre quienes creen que fue víctima de una aparición y quienes lo atribuyen a un episodio de sugestión o confusión nocturna.
Sea cual sea la verdad, aquella madrugada de 2004 dejó una historia que, entre luces de patrulla y sombras del misterio, todavía hace voltear a más de uno cuando la noche cae sobre Guadalupe.




