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MONTERREY, NL., 14 de febrero de 2026.- Cada 14 de febrero, millones de personas alrededor del mundo celebran el Día de San Valentín, una fecha asociada con el amor romántico, la amistad y los detalles simbólicos como flores, chocolates y tarjetas. Su origen se remonta a tradiciones cristianas y europeas que, con el paso del tiempo, se transformaron en una celebración global.
Hoy en día, San Valentín se ha convertido en un fenómeno internacional, sin embargo, su expansión no ha sido uniforme ni universal: lo que para algunos representa una festividad alegre, para otros es motivo de debate, rechazo o incluso de prohibición.
En distintos países, razones religiosas, culturales o políticas han llevado a limitar o modificar la celebración del 14 de febrero, ya sea por considerarla una influencia occidental, una práctica inmoral o simplemente ajena a sus tradiciones.
En China, San Valentín no es una festividad tradicional, pero existe un equivalente ancestral: el festival Qixi, conocido como el Día Chino del Amor.
Japón, por su parte, tiene una de las tradiciones más peculiares: el 14 de febrero son las mujeres quienes regalan chocolates a los hombres y ellos deben corresponder un mes después, el 14 de marzo, durante el llamado White Day.

Desde 2017, la celebración de San Valentín está oficialmente prohibida en Pakistán. Ese año, la justicia determinó que la festividad contraviene los principios del Islam. Un año después, el Tribunal Superior de Islamabad reforzó la medida al prohibir cualquier tipo de publicidad relacionada con la fecha.
Las autoridades argumentaron que se trata de una importación cultural de Occidente que va en contra de las enseñanzas islámicas, por lo que los medios de comunicación y espacios públicos tienen vetado promover el Día del Amor y la Amistad.
En Irán, las autoridades prohíben la venta de regalos, flores y tarjetas vinculadas con San Valentín, al considerarlo una celebración inmoral y ajena a los valores islámicos del país.
No obstante, existe una alternativa local: el Sepandārmazgānde, celebrado el 23 de febrero. Esta fecha, considerada el día persa del amor, honra a Spandarmad, una deidad zoroastriana asociada con la tierra y la figura de la esposa amorosa.
Desde 2005, una fatwa —norma religiosa islámica— prohíbe a los musulmanes celebrar San Valentín por considerarlo inmoral y contrario a la ley islámica. Dado que alrededor del 61 por ciento de la población es musulmana practicante, la medida tiene un impacto significativo.
Las autoridades islámicas incluso han realizado redadas de la llamada “policía moral” en hoteles. Aun así, las minorías chinas e indias del país suelen celebrar la fecha, especialmente en centros comerciales y zonas urbanas.
Durante años, San Valentín estuvo estrictamente prohibido en Arabia Saudita debido a sus connotaciones cristianas. La venta de artículos rojos, flores o regalos relacionados con la fecha podía acarrear sanciones.
Aunque en años recientes las restricciones se han relajado como parte de una apertura social más amplia, la celebración sigue siendo discreta y no forma parte de la cultura oficial del país.

En India no existe una prohibición legal, pero San Valentín suele generar polémica.
Sectores conservadores y grupos nacionalistas hindúes consideran la fecha una intrusión cultural occidental. Organizaciones radicales realizan patrullajes de “vigilancia moral” y, en algunos casos, han atacado a parejas en parques o vandalizado tiendas que venden productos alusivos al 14 de febrero.
En Colombia, el amor sí se celebra, pero no el 14 de febrero. El país decidió trasladar la festividad al tercer sábado de septiembre.
El cambio buscó separar la celebración de una fecha específica y adaptarla mejor a las dinámicas comerciales y culturales locales.

Así, aunque el amor es universal, la forma de celebrarlo —o no hacerlo— varía según la cultura, la religión y la historia de cada país.




