Tendrá Nuevo León una jornada cálida, con temperaturas de hasta 28°C
MONTERREY, NL., 31 de diciembre de 2025.- Si alguien pensó que Jumanji era solo ficción, Nuevo León se ha encargado de demostrar que la vida real puede parecerse bastante. Entre clima extremo y zonas urbanas en expansión, el estado ha vivido en los últimos meses una serie de avistamientos de fauna silvestre que han sorprendido, enternecido y hasta paralizado a más de uno.
Coatíes, pumas, osos negros, pecaríes, coyotes, jaguares, hasta un tigre y un pitón saliendo de un vehículo en movimiento han sido protagonistas de escenas que parecen sacadas de un documental… o de una aventura fantástica.
Uno de los episodios que más movilización generó ocurrió el 25 de junio, cuando se reportó el avistamiento de un tigre en el municipio de Salinas Victoria. Tras una intensa búsqueda coordinada por corporaciones de seguridad y rescate, se confirmó la captura del felino, un ejemplar de 11 meses que se había escapado de una residencia particular. El propietario colaboró con las autoridades para lograr su resguardo.

Días antes, el 23 de junio, las redes sociales se estremecieron con imágenes captadas en el fraccionamiento Rincón de las Montañas, al sur de Monterrey, donde un puma fue visto cazando a un gato doméstico, una escena cruda que recordó que la fauna silvestre sigue siendo fauna… incluso dentro de la ciudad.
Los osos negros, sin embargo, se han convertido en los verdaderos protagonistas de esta historia y lideran la lista de avistamientos. El 29 de junio, uno de ellos fue captado corriendo por avenidas principales de San Pedro, mientras que el 1 de julio otro oso de gran tamaño fue visto nadando tranquilamente en una alberca de Chipinque, como si se tratara de un huésped más.
A estos episodios se suman escenas ya casi cotidianas: osos robándose la carnita asada, llevándose el almuerzo de trabajadores, visitando la casa del jugador de Tigres, Ángel Correa, o incluso intentando entrar a clases en la Facultad de Comunicación, en el área de Mederos.
Entre tantas historias impactantes, también hubo espacio para la ternura. El 18 de noviembre, un pecarí que había sido encontrado dentro de una alcantarilla en Guadalupe logró reencontrarse con su familia, en una escena que se volvió una de las más emotivas del año.
Los especialistas han reiterado que estos avistamientos están relacionados con la expansión urbana, la reducción de hábitat natural y la búsqueda de alimento, por lo que siguen haciendo un llamado a la población a no acercarse, no alimentarlos y reportar cualquier avistamiento a las autoridades.
Mientras tanto, Nuevo León sigue viviendo su propio Jumanji, donde la fauna silvestre recuerda que, aunque la ciudad crezca, la naturaleza sigue muy presente… y siempre observando.




