Cae en Nuevo Laredo hombre acusado de secuestro agravado y homicidio en NL
MONTERREY, NL., 19 de marzo de 2026.- El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, y Mariana Rodríguez Cantú encabezaron este jueves la graduación de 323 nuevos cadetes de la Fuerza Civil, quienes se integran de manera formal a las labores de seguridad en la entidad.
Durante la ceremonia, el mandatario estatal destacó que con esta nueva generación se alcanza un total de 6 mil 404 elementos operativos, lo que fortalece la capacidad de respuesta de la corporación.
“Bienvenidos a la mejor policía de México”, expresó el gobernador, al asegurar que este reconocimiento proviene de la ciudadanía. Añadió que, de acuerdo con la más reciente encuesta ENSU, Nuevo León compite por los primeros lugares en percepción de seguridad a nivel nacional.
García Sepúlveda subrayó que, pese a los retos que implica la ubicación geográfica del estado —colindante con entidades como Tamaulipas, San Luis Potosí y Coahuila, además de su cercanía con Estados Unidos, actualmente Nuevo León se mantiene como un estado “seguro y blindado”.

El mandatario reiteró que su administración continuará con el fortalecimiento de la corporación con la meta de alcanzar los 7 mil elementos, además de seguir invirtiendo en equipamiento, destacamentos y tecnología.
Entre los recursos mencionó helicópteros, unidades tácticas, patrullas, así como la próxima llegada de un helicóptero Black Hawk.
Asimismo, destacó la próxima puesta en operación del nuevo Cuartel General de Fuerza Civil, donde se concentrarán áreas estratégicas como el C5, que integrará más de 22 mil cámaras de vigilancia entre sistemas públicos y privados, así como el sistema de monitoreo urbano Sintram.
El gobernador también resaltó que los indicadores delictivos han mostrado una reducción de hasta el 80 por ciento en diversos rubros, asegurando que el semáforo delictivo se encuentra en color verde, con los mejores resultados en los últimos 16 años.
Por su parte, Mariana Rodríguez Cantú destacó que la formación de los nuevos elementos es resultado del esfuerzo individual y del trabajo en equipo, subrayando que ser policía es una decisión de vida enfocada en proteger a la ciudadanía.
“Eligieron uno de los caminos más desafiantes, pero también más gratificantes: cuidar a los demás y construir entornos seguros para las familias”, señaló.
También reconoció el papel de las mujeres dentro de la corporación, destacando que su participación fortalece a la institución y envía un mensaje de liderazgo en la seguridad pública.

En su intervención, el titular de Fuerza Civil, Gerardo Escamilla Vargas, aseguró que la graduación marca el inicio de una misión de vida para los nuevos policías, quienes asumen con honor su responsabilidad de proteger a la ciudadanía.
“Ser policía exige vocación, carácter y una decisión que nace del corazón, sostenida con disciplina, honor y valor”, expresó.
Escamilla Vargas destacó que los cadetes enfrentaron meses de intensa preparación física, académica y mental, y ahora se integran a una corporación que —dijo— es referente nacional por su confianza y efectividad.
Asimismo, hizo un llamado a los nuevos elementos a conducirse bajo tres valores fundamentales: honestidad, disciplina y servicio, recordando que el uniforme que portan pertenece a la ciudadanía de Nuevo León.
Durante el evento también se entregaron reconocimientos a cadetes destacados en distintas categorías como servicio, disciplina, liderazgo, mérito académico y espíritu de cuerpo, resaltando los valores esenciales para el desempeño policial.
Finalmente, el gobernador tomó protesta a los nuevos elementos, quienes juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución, marcando así el inicio formal de su labor en la Fuerza Civil de Nuevo León.





