Hay 700 personas en Nuevo León a la espera de un trasplante
MONTERREY, NL., 2 de julio de 2026.- Los disturbios y las conductas de riesgo registradas en las zonas de convivencia del Mundial 2026, como el Fan Fest del Parque Fundidora, tienen su origen en un fenómeno social que va más allá de la afición por el futbol: el llamado FOMO (Fear of Missing Out), es decir, el miedo a quedarse fuera de una experiencia que todos parecen estar viviendo.
Especialistas en ciencias sociales y psicología advirtieron que este fenómeno lleva a muchas personas, principalmente jóvenes, a poner en riesgo su integridad con tal de formar parte del colectivo y no sentirse excluidas de uno de los eventos más importantes que vive el país.
Durante el partido entre México y Ecuador, cientos de aficionados intentaron ingresar al Fan Fest pese a que el acceso ya estaba restringido. Algunos brincaron bardas de varios metros de altura, otros derribaron portones y varios más cruzaron avenidas de alta velocidad, acciones que evidenciaron hasta dónde pueden llegar algunas personas por participar en la celebración.
El investigador social Félix López, presidente de la Comunidad Filosófica Monterrey (COFIM), señaló que esta conducta es producto de una narrativa construida por la mercadotecnia y las redes sociales, donde se transmite la idea de que asistir a estos eventos es casi una obligación para sentirse parte del momento.

"Es el resultado de un artificio de mercadotecnia que sobrepasa una pasión que va sobre el futbol en realidad. Me ha llamado mucho la atención lo que ha sucedido en los Fan Fest y en espacios de Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, donde hay una euforia desbordante que no se relaciona directamente con los resultados deportivos, esto se ha convertido en un fenómeno".
"Se ha intentado, a través de muchos mecanismos, que las personas atiendan una especie de llamado por una alegría festiva artificial y muchas personas, principalmente jóvenes, han querido sumarse a vivir esa experiencia que va mucho más allá del futbol", explicó.
Por su parte, para la psicóloga Yazmín Morales, especialista de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el fenómeno también encuentra explicación en el contexto que vivió una generación marcada por la pandemia, la cual experimentó restricciones sociales durante una etapa importante de su desarrollo.
"Venimos de unos años difíciles, todo esto hay que considerarlo, no solo por el Covid, sino por las crisis que se generaron después. La gente necesita espacios para desahogar frustraciones.
"Sobre todo la juventud que se desarrolló en pandemia sabe que las cosas pueden terminar de un momento a otro. Es un miedo inconsciente que los impulsa a aprovechar las oportunidades cuando se presentan", indicó la especialista.
Los expertos coincidieron en que esta necesidad de pertenencia puede hacer que algunas personas minimicen los riesgos con tal de vivir una experiencia colectiva y compartirla, incluso cuando ello implique exponerse a accidentes o poner en peligro su seguridad.
Con el avance de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, se espera que continúe aumentando la asistencia a las zonas de transmisión y festejos, por lo que las autoridades han insistido en respetar los aforos y seguir las indicaciones de seguridad para evitar incidentes.





