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MONTERREY, NL., 28 de octubre de 2026.- Hasta 60 por ciento de las personas con psoriasis a nivel mundial no consigue un control adecuado de la enfermedad con los tratamientos disponibles, mientras que en México solo 14 por ciento de los pacientes recibe terapias biológicas, de acuerdo con información difundida en el marco del Día Mundial de la Psoriasis, que se conmemora el 29 de octubre.
De acuerdo con un comunicado de Johnson & Johnson, en México alrededor de 2.5 millones de personas viven con esta enfermedad crónica, de las cuales entre 25 y 30 por ciento presenta cuadros de moderados a severos, según datos de la Fundación Mexicana para la Dermatología.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria inmunomediada que acelera la renovación de las células de la piel y provoca lesiones enrojecidas cubiertas de escamas, se lee en el documento. Sin embargo, sus efectos pueden ir más allá de las manifestaciones cutáneas, pues también puede afectar el sueño, el bienestar emocional, las relaciones sociales y la salud mental.
La enfermedad suele manifestarse durante las etapas más productivas de la vida, principalmente entre los 20 y 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. Además, se detalla, cuando no se controla adecuadamente, puede asociarse con otras complicaciones, como la artritis psoriásica y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
La gravedad de la psoriasis no depende únicamente de la cantidad de piel afectada. Las lesiones en zonas como el rostro, el cuero cabelludo, las manos, los pies o la región genital pueden tener un impacto importante en la vida cotidiana, incluso cuando abarcan una superficie corporal reducida.
“La psoriasis moderada a grave no se mide solo por cuánta piel está afectada, sino por cuánto le quita a la vida de un paciente. No podemos conformarnos con una mejoría parcial cuando hoy existen herramientas para lograr un control real de la enfermedad”, señaló la dermatóloga Esperanza Welsh, del Centro de Especialidades Médicas de Monterrey.
Durante las últimas dos décadas, el tratamiento de la psoriasis ha evolucionado con el desarrollo de medicamentos biológicos que actúan sobre proteínas involucradas en la inflamación, como la interleucina 23 (IL-23). Estas terapias han ampliado las opciones para pacientes que no alcanzan los resultados esperados con tratamientos tópicos, fototerapia o medicamentos sistémicos convencionales.
No obstante, el acceso a las nuevas alternativas continúa siendo limitado. De acuerdo con la información difundida por Johnson & Johnson, a nivel mundial entre 40 y 60 por ciento de los pacientes no logra un control adecuado, mientras que en México solo 14 por ciento recibe terapias biológicas.
"A pesar de los importantes avances alcanzados en los últimos años con la llegada de las terapias biológicas, podemos ver con claridad que aún existen necesidades no cubiertas y un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes y sistemas de salud.
“En Johnson & Johnson seguimos invirtiendo en innovación porque creemos que los avances científicos nos permitirán entrar en una nueva era en el manejo de la psoriasis, con el desarrollo de opciones terapéuticas que combinen eficacia, seguridad y conveniencia, respondiendo mejor a las necesidades de los pacientes a lo largo de su trayectoria con la enfermedad", concluyó Leandro Aldunate, director de Asuntos Médicos de Johnson & Johnson México.
Ante este panorama, especialistas destacan la importancia de evaluar la respuesta al tratamiento y establecer objetivos claros desde el inicio; si una persona no presenta una mejoría suficiente después de algunos meses, es necesario revisar las opciones disponibles y valorar ajustes en su atención.
“Siempre que iniciamos un tratamiento debemos fijar un objetivo terapéutico claro y reevaluar al paciente después de algunos meses. Si la mejoría ha sido limitada, hoy tenemos muchas más herramientas que antes para optimizarlo y buscar resultados cada vez mejores”, señaló la dermatóloga Welsh.
También subrayan que la participación del paciente es fundamental para mantener la adherencia al tratamiento y alcanzar mejores resultados, pues la identificación temprana de los casos moderados o severos, junto con un abordaje individualizado, puede contribuir a reducir el impacto de la enfermedad y el riesgo de complicaciones.
Según la especialista, actualmente se cuenta con más herramientas terapéuticas, lo que permite un abordaje más individualizado.
"Tenemos muchas más opciones de tratamiento que las que teníamos antes. Esto nos permite plantear metas más exigentes y buscar resultados cada vez mejores para nuestros pacientes".




