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MONTERREY, NL., 2 de septiembre de 2026.- Nuevo León inicia el ciclo escolar 2026-2027 mientras las variaciones del sistema climático en el estado han generado que el Covid-19, así como otras enfermedades respiratorias como la faringitis y bronquitis, sigan afectando a la población de todas las edades.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) —con fecha de corte a la semana 32—, Nuevo León acumula 359 mil 24 casos de infecciones respiratorias agudas que incluyen resfriado común, faringitis y amigdalitis agudas, así como bronquitis y bronquiolitis agudas.
De estos casos, solo durante la última semana se contabilizaron 5 mil 673 casos, mientras que el acumulado de 2025 para el mismo periodo fue de 430 mil 986.
El dato cobra relevancia con el regreso a las aulas. Según información del secretario de Educación estatal, Juan Paura García, un millón 28 mil 830 niños y adolescentes volvieron a las escuelas de Nuevo León para iniciar el ciclo escolar 2026-2027.
El retorno ocurre durante una temporada en la que las lluvias son habituales en el estado: tan solo el pasado 28 de agosto, Protección Civil reportó precipitaciones moderadas y el llamado "chipi-chipi" en buena parte de la entidad, con acumulados de hasta 25 milímetros. A estas condiciones se suman temperaturas que han superado los 35 °C en el área metropolitana de Monterrey.
A este panorama se suma la presencia de COVID-19, pues de acuerdo con el mismo reporte epidemiológico de SINAVE durante la semana 33 de 2026 se contabilizaron 18 nuevos casos, mientras que el acumulado estatal asciende a 133 casos en lo que va del año, de los cuales 55 corresponden a hombres y 78 a mujeres.
Fiebre, tos, dolor de garganta, escurrimiento nasal, congestión, cansancio y dolor de cabeza pueden presentarse durante la enfermedad, síntomas clásicos en las enfermedades respiratorias, por lo que resulta importante observar la evolución del cuadro y no limitarse únicamente a identificar los primeros síntomas.
La atención debe aumentar si el estado de salud empeora. Dificultad para respirar, respiración acelerada, dolor o presión persistente en el pecho, confusión, somnolencia inusual o una coloración azulada o grisácea en labios, piel o uñas son señales que requieren atención médica inmediata, especialmente en niños pequeños.
Ante el regreso a las aulas, la vigilancia de los síntomas adquiere especial importancia, no solo para identificar oportunamente posibles casos de COVID-19, sino también para evitar que cualquier infección respiratoria evolucione sin atención. Observar cambios en el estado de salud, procurar que los menores permanezcan en casa cuando presenten síntomas y acudir a valoración médica ante signos de alarma son medidas que pueden contribuir a reducir complicaciones y la propagación de enfermedades dentro de las comunidades escolares.
Con más de un millón de estudiantes de vuelta en las escuelas de Nuevo León, la prevención y la atención oportuna vuelven a ser parte fundamental de la rutina escolar, particularmente durante una temporada marcada por lluvias, variaciones de temperatura y la circulación de distintos virus respiratorios.




