Aarón Giner/Quadratín Nuevo León
MONTERREY, NL., 12 de septiembre de 2025.- Información presentada por Alma Rosa Marroquín, titular de la Secretaría de Salud, advierte que aunque la rickettsia y el dengue comparten algunos síntomas —como la fiebre, el dolor de cabeza y el malestar general—, se trata de dos enfermedades muy diferentes en su origen, transmisión y gravedad.
Autoridades de salud piden a la población estar atenta para no confundirlas y acudir de inmediato al médico en caso de presentar signos de alarma.
Origen y transmisión
- Rickettsia: causada por bacterias del género Rickettsia, transmitidas a través de la picadura de ácaros, pulgas o garrapatas infectadas.
- Dengue: es un virus que se propaga únicamente por la picadura del mosquito Aedes aegypti.
Periodo de incubación
- En la rickettsia, los síntomas aparecen entre cinco y 15 días después de la picadura.
- En el dengue, los signos surgen entre cuatro y 10 días tras la infección.
Síntomas característicos
- La rickettsia puede presentar una escara (llaga o costra negra) en el sitio de la picadura, además de ganglios inflamados.
- El dengue suele causar dolor detrás de los ojos, dolores articulares intensos y sarpullido.
Complicaciones
- La rickettsiosis puede volverse mortal si no se diagnostica a tiempo, ya que la infección se propaga en la sangre y afecta órganos vitales.
- El dengue puede evolucionar a su forma grave o hemorrágica, con síntomas como dolor abdominal intenso, sangrados y debilidad extrema, lo que también pone en riesgo la vida.
Síntomas comunes en ambas enfermedades
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Náuseas y vómitos
- Erupciones cutáneas
- Malestar general
Recomendaciones
Los especialistas enfatizan que no se debe automedicar y que lo más importante es acudir a una unidad de salud para recibir un diagnóstico certero. Prevenir las picaduras es clave: usar repelente, mantener patios limpios y eliminar acumulaciones de agua que sirvan de criaderos para mosquitos.
Con la temporada de calor y lluvias, ambas enfermedades tienden a incrementarse, por lo que la vigilancia médica y la información oportuna resultan fundamentales para salvar vidas.