Catean 4 establecimientos en Monterrey por investigación de trata de personas
MONTERREY, NL., 12 de agosto de 2026.- Las denuncias por fraude registraron un incremento de 30.45 por ciento en Nuevo León durante el primer semestre de 2026, mientras que el uso de mensajes, llamadas y sitios falsos se mantiene entre las principales herramientas utilizadas por delincuentes para obtener datos personales y bancarios.
De acuerdo con cifras de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, entre enero y junio de este año se iniciaron dos mil 5 carpetas de investigación por fraude, frente a las mil 537 registradas durante el mismo periodo de 2025. La diferencia representa 468 casos más en un año y un incremento de 30.45 por ciento.
El panorama también se refleja en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que ubicó al fraude entre los delitos con mayor incidencia en la entidad, con una tasa de 6 mil 598 fraudes por cada 100 mil habitantes.
El aumento de los casos ocurre en un contexto en el que los fraudes también han encontrado nuevas formas de llegar a las víctimas, aprovechando herramientas digitales y canales de comunicación de uso cotidiano. Mensajes, llamadas y páginas que aparentan ser legítimas pueden convertirse en la puerta de entrada para obtener información confidencial o realizar operaciones no autorizadas.
Una de las modalidades más comunes es el phishing, mediante el cual los delincuentes envían correos electrónicos, mensajes de texto o comunicaciones por aplicaciones de mensajería haciéndose pasar por bancos, empresas o instituciones.
Los mensajes suelen advertir sobre un supuesto cargo no reconocido, el bloqueo de una cuenta o la necesidad de actualizar información. Al ingresar al enlace proporcionado, la víctima es dirigida a una página que imita a la institución legítima y ahí entrega sus datos.
Otra modalidad es el smishing, una variante del phishing que utiliza principalmente mensajes SMS. Entre los engaños más frecuentes se encuentran los avisos falsos sobre paquetes retenidos, pagos pendientes o cuentas que necesitan ser verificadas.
El vishing, en tanto, se realiza mediante llamadas telefónicas. El delincuente puede hacerse pasar por personal bancario y alertar sobre una supuesta operación sospechosa para convencer a la víctima de proporcionar contraseñas, códigos de seguridad o información de sus tarjetas.
También se encuentra el spoofing, mediante el cual se falsifica el número telefónico, correo electrónico o identidad del remitente para que la comunicación aparente provenir de una institución legítima.
A estas modalidades se suman las falsas inversiones, ofertas de préstamos y supuestos premios o promociones, en las que se solicita a las víctimas realizar depósitos o proporcionar información financiera.
El objetivo de estas estafas suele ser obtener contraseñas, números de tarjetas, códigos de autenticación y datos personales, información que posteriormente puede utilizarse para realizar transferencias, compras no autorizadas o suplantar la identidad de las víctimas.
Ante este tipo de engaños, autoridades recomiendan no abrir enlaces recibidos de remitentes desconocidos, evitar proporcionar códigos de seguridad por teléfono y verificar directamente con la institución involucrada cualquier cargo o solicitud de información.
También se recomienda activar la autenticación de dos factores y revisar periódicamente los movimientos de las cuentas bancarias.
En un escenario donde las llamadas, mensajes y páginas que aparentan ser legítimas forman parte de los mecanismos utilizados para cometer estos delitos, las autoridades insisten en que la principal barrera es no compartir información sensible y confirmar cualquier solicitud directamente con la institución correspondiente.




