
Imparten plática para que adultos mayores no sean víctimas de fraudes
MONTERREY, NL., 28 de agosto de 2025.- En el marco del Día del Abuelo, María Pérez celebra que a sus 112 años ha sido bendecida con nietos, bisnietos y tataranietos.
Actualmente, María radica en el municipio de General Escobedo, en la colonia Las Encinas, donde vive junto a una de sus hijas. De acuerdo con sus palabras tiene muchos nietos, bisnietos y tataranietos, tantos que la cuenta a veces se le pierde.
“Tan lejos que están mis hijos todos, están unos en la Petaca, están otros en la Fomerrey, otros por allá. Tengo muchos nietos, y bisnietos y tataranietos, ya no llevo cuenta, madrecita linda”, dijo para Quadratín Nuevo León.
María compartió que la parte que más ha disfrutado ha sido la de, precisamente, vivir muchos años, resaltando que “si todavía me dejas, todavía vivimos. Ya cuando Dios diga ‘hasta aquí’, hasta aquí, ya ni modo”.
“No, no pensaba, no pensaba (tener un día 112 años). Ni modo. Mis padres se fueron grandes, papá se fue de 140 años, mamá de 130, no, ya se fueron grandes ellos”, contó.
Durante sus 112 primaveras, María relató que trabajó mucho, “y ahora aquí, ya me senté, y no puedo trabajar”, una actividad de la que no hace mucho se acaba de retirar.
“Ahorita tengo por ahí un carrito donde iba y juntaba botes por ahí, me daban fierros, juntaba botellas, juntaba vidrio, juntaba lo que Dios se me atravesaba, y me daba la gente, así me daban, fierros, ‘señora’, ‘sí, hijo, échemelos, cómo no’”, indicó que traía una caja y una bolsa en donde recolectaba los materiales, pero que ahora ya “me apacigüé”.
Siendo una mujer independiente, saliendo siempre sola por ella misma y haciéndole frente a la vida como la valiente persona que es, entre las labores de María estaban el tumbar biznaga y maguey para el ganado.
“Yo tumbaba maguey, tumbaba biznaga, para el ganado, o cuando venía el ganado que los llevan a tomar agua”, recordó, “ya me decía el hombre ‘ya, hombre, no trabajes’ y ‘no, pues, ya nomás tumbé esas biznagas’” para alimentar a las cabras.
Entre sus consejos hacia los más jóvenes está el que se enseñen a trabajar, siempre, de manera honrada: “que se enseñen a trabajar y no anden para allá y acá”.