Cerrarán calles del Barrio Antiguo por festejos de Halloween en Monterrey
MONTERREY, NL., 31 de octubre de 2026.- No todas las historias de terror ocurren en casas abandonadas, panteones o edificios antiguos. A veces, los sucesos más extraños suceden en plena madrugada, dentro de casa o en lugares donde menos se espera.
En Nuevo León, además de las leyendas que han pasado de generación en generación, hay quienes aseguran haber vivido experiencias difíciles de explicar: voces que nadie más escucha, siluetas que aparecen en la oscuridad y hasta encuentros con criaturas que parecen tener algo pendiente.
Como parte de la temporada de Halloween, reunimos algunos testimonios de personas que compartieron esos momentos en los que el miedo les ganó y que, hasta ahora, recuerdan como experiencias fuera de lo común.
Catalina recuerda que, cuando vivía con sus papás, algunas noches ocurrían situaciones extrañas. Una de ellas sucedió mientras jugaba en la computadora y comenzó a molestarse porque creía que su hermana menor se asomaba constantemente a su habitación.
Durante varios minutos le pidió que se fuera a dormir, hasta que su mamá, desde otro cuarto, le gritó que dejara de hacer ruido porque nadie más estaba despierto.
Extrañada, Catalina se levantó para revisar la habitación de su hermana y descubrió que estaba profundamente dormida.
“Me levanté a ver el cuarto de mi hermana y estaba súper dormida. Me dio tanto miedo que terminé durmiendo con ella”.
Fernando vivió una experiencia que todavía cuenta entre risas, aunque asegura que en ese momento no le causó ninguna gracia.
Poco después del nacimiento de su bebé, comenzó a notar la presencia frecuente de un pájaro negro cerca de su casa. Una madrugada, alrededor de las cuatro, el ave se posó en un árbol y Fernando, ya molesto por verla rondar, salió a retarla para que bajara y enfrentarse con él.
Lo extraño, según recuerda, fue que el pájaro comenzó a emitir sonidos que interpretó como una risa. Una semana después, su bebé fue bautizado y, asegura, el ave no volvió a aparecer.
“Salí ya enojado y le dije que se bajara para agarrarnos a golpes, ¡y se reía el pajarote!”.
Yaneth cuenta que una noche alcanzó a distinguir en la oscuridad la silueta de un perro a los pies de la cama de su hermano. La figura se alejó poco después.
A la mañana siguiente, le preguntó a su mamá si su mascota había entrado a la casa durante la noche, pero recibió una respuesta que hizo todavía más desconcertante el recuerdo: no había ningún animal ahí.
“En la mañana le pregunté a mi mamá: ‘¿El perro se metió anoche, verdad?’, y me dijo que no”.
Entre los relatos más inquietantes está el de Joshep, quien en una ocasión acompañó a una persona que trabajaba en una funeraria.
Ambos se encontraban en una oficina cuando escucharon que alguien intentaba abrir la puerta. La manija comenzó a moverse y, por debajo, alcanzaron a observar una sombra. Ninguno se atrevió a abrir.
Lo que hizo más extraño el momento fue que, al revisar las cámaras de seguridad, no apareció ninguna persona en la entrada. De acuerdo con Joshep, su acompañante le comentó que nunca antes había vivido algo parecido.
Él, por su parte, considera que podría ser especialmente sensible a este tipo de situaciones, pues asegura haber tenido otras experiencias paranormales.
“La manija se movía y debajo de la puerta se veía una sombra, pero las cámaras no tomaron a nadie”.
Entre sustos, explicaciones que nunca llegaron y recuerdos que todavía provocan escalofríos, estos testimonios muestran que no hace falta esperar a Halloween para escuchar una buena historia de terror.
Y tú, ¿has vivido alguna experiencia que todavía no puedes explicar? Quizá en tu casa también ocurrió algo extraño durante la madrugada y nunca encontraste una respuesta.




