Acercan programas de apoyo a mujeres y familias vulnerables con brigada en San Bernabé
MONTERREY, NL., 11 de junio de 2026.- La emoción por el arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se trasladó este jueves a oficinas, corporativos y centros de trabajo, donde decenas de empleados, apodados popularmente como Godinez, combinaron sus responsabilidades laborales con el seguimiento del partido inaugural de la Selección Mexicana.
Con la camiseta verde puesta, teléfonos celulares sobre los escritorios y transmisiones abiertas en computadoras o pantallas instaladas por las empresas, trabajadores regiomontanos encontraron la manera de mantenerse al pendiente del encuentro entre México y Sudáfrica sin descuidar completamente sus actividades.
Saúl, empleado administrativo de una empresa local, fue uno de los aficionados que dividió su atención entre reportes, análisis de datos y las incidencias del encuentro.
“En otras divisiones les dieron oportunidad de adelantar la hora de comida, otros pusieron en las pantallas informativas la transmisión. Yo ahorita tengo que sacar varios pendientes”, comentó.
La escena se repitió en distintos centros laborales de la ciudad, donde los tradicionales trajes, sacos, corbatas y atuendos ejecutivos fueron sustituidos por playeras de la Selección Mexicana, reflejando el ambiente futbolero que se vive en el país durante el torneo.
En algunas compañías se autorizó el trabajo remoto para facilitar que los empleados siguieran el partido desde casa, mientras que en otras se habilitaron áreas comunes con pantallas para observar la transmisión durante la jornada laboral.
Durante un recorrido por diversos corporativos y oficinas se constató que varias empresas optaron por adaptar temporalmente sus dinámicas de trabajo, permitiendo ajustes en horarios, reprogramación de reuniones y espacios para que los colaboradores pudieran disfrutar del encuentro sin afectar significativamente la operación.

Laura y Melva, trabajadoras de un área administrativa, señalaron que varias juntas fueron reprogramadas por acuerdo de los equipos de trabajo, además de que se permitió acudir al comedor con computadoras portátiles para continuar laborando mientras observaban el partido.
“Sí queremos ver el partido, todos traen sus playeras y ánimos para la selección, pero no podemos dejar de trabajar. Como dicen, hay que revolverle con chambita. Esperamos que México gane”, comentó una de las coordinadoras.
En empresas con esquemas más rígidos de operación también se implementaron medidas para evitar ausentismo o afectaciones a la productividad, como adelantar horarios de entrada o reorganizar actividades prioritarias.
Ramcés Lara, gerente de una compañía aseguradora, explicó que la estrategia consistió en modificar temporalmente algunos horarios para permitir que los empleados siguieran el encuentro.
“Adelantamos la entrada media hora, hemos ido trabajando en las prioridades y también posponiendo reuniones o proyectos para más tarde y así poder tomar un espacio y ver el Mundial y que no haya excusas para que los trabajadores salgan o no vengan”, señaló.
La fiebre mundialista también se reflejó en el ambiente de las calles y en una menor presencia de vehículos en algunos sectores durante el horario del encuentro, mientras miles de aficionados seguían atentos el debut de México en el torneo.
Entre reportes, reuniones, llamadas y goles, los trabajadores regiomontanos encontraron este jueves una forma de equilibrar sus obligaciones laborales con la pasión que despierta la máxima fiesta del futbol mundial.




