Arriba a Nuevo León conductor de revolvedora señalado por accidente mortal
MONTERREY, NL., 6 de agosto de 2026.- Tras la muerte de una menor de edad que presuntamente habría sido víctima de una novatada en una preparatoria militarizada de Tamaulipas, el Instituto Nacional de Consultoría Familiar (INCF), a través de su presidenta Luz María Ortiz Quintos, hizo un llamado a eliminar este tipo de prácticas al advertir que constituyen una forma de violencia que puede dejar secuelas permanentes e incluso cobrar vidas.
Ortiz Quintos lamentó el fallecimiento de la adolescente y expresó su solidaridad con la familia.
"No existe una palabra que describa el dolor de perder a un hijo. Es lamentable que su fallecimiento haya expuesto los abusos y las prácticas a las que presuntamente eran sometidos algunos estudiantes", señaló.
La presidenta del INCF explicó que una novatada es un ritual de bienvenida dirigido a estudiantes de nuevo ingreso que, con frecuencia, incluye humillaciones, consumo forzado de alcohol y dinámicas de acoso, prácticas que durante años fueron justificadas como actividades de integración, pero que actualmente son consideradas formas de abuso de poder y violencia.
Entre las conductas más comunes mencionó obligar a los alumnos de nuevo ingreso a disfrazarse de manera ridícula, cantar en la vía pública, ser ensuciados con comida, harina o huevos, consumir bebidas alcohólicas en exceso o someterse a un trato desigual, sirviendo a estudiantes de mayor antigüedad.
La especialista advirtió que este tipo de acciones atentan contra la salud física y psicológica de quienes las padecen, además de vulnerar su dignidad.
"Ojalá este hecho nos lleve a hacer un alto y a reflexionar sobre este tipo de conductas que atentan contra la salud física y psicológica, vulneran la dignidad de las personas y, como hoy estamos viendo, incluso pueden costar la vida", expresó.
Ortiz Quintos consideró que es necesario fortalecer la conciencia dentro de las escuelas, instituciones deportivas y la sociedad en general para fomentar la denuncia y erradicar estas prácticas.
"No porque 'siempre se ha hecho' significa que deba seguir haciéndose", afirmó.
Asimismo, advirtió que las novatadas pueden generar consecuencias emocionales que acompañen a las víctimas durante toda su vida.
"Los traumas y daños psicológicos que dejan estas experiencias pueden acompañar a una persona durante toda su vida. En muchos casos rompen su autoestima, afectan su salud mental y transforman a una persona emocionalmente sana en alguien resentido, temeroso o agresivo", indicó.
Finalmente, la presidenta del Instituto Nacional de Consultoría Familiar sostuvo que el caso debe abrir un debate profundo sobre la necesidad de construir entornos educativos seguros, donde el respeto, la dignidad y la integridad de las personas prevalezcan por encima de cualquier tradición o práctica de integración.




