Refuerzan Monterrey y TFJA coordinación institucional
MONTERREY, NL., 18 de junio de 2026.- Mientras miles de aficionados se preparan para el encuentro entre las selecciones de México y Corea del Sur, programado para este jueves a las 19:00 horas dentro de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la relación entre ambos países trasciende las canchas y se refleja cada vez más en la vida cotidiana, la economía y la cultura de Nuevo León.
Lo que comenzó hace años con la llegada de inversiones industriales coreanas y el interés de los jóvenes por la música, las series y la gastronomía asiática, hoy se ha convertido en un fenómeno social y comercial que ha transformado diversas zonas de la entidad.
La presencia de empresas surcoreanas en Nuevo León, especialmente en municipios como Pesquería y Apodaca, impulsó la llegada de miles de trabajadores y sus familias. Con ello surgieron nuevos restaurantes, supermercados especializados, academias de idiomas, cafeterías y negocios enfocados en atender tanto a la comunidad coreana como a los mexicanos interesados en conocer más sobre esa cultura.
Actualmente, Monterrey es considerado uno de los principales puntos de encuentro entre México y Corea del Sur. La comunidad surcoreana ha logrado consolidarse en la entidad, generando una fusión cultural que se observa en la gastronomía, el comercio y hasta en las expresiones artísticas que consumen los jóvenes.
Uno de los casos más representativos es el de Pesquería, municipio que popularmente ha sido bautizado como "Pes-Corea". Desde la llegada de la industria automotriz en 2014, la zona ha experimentado una notable transformación, con establecimientos, restaurantes y comercios que operan en ambos idiomas y que se han convertido en un símbolo de la convivencia entre las dos culturas.
A la par de la inversión industrial, la llamada "ola coreana" o Hallyu ha conquistado a miles de seguidores en México. Grupos musicales como BTS, dramas televisivos, productos de belleza y tendencias gastronómicas han despertado el interés de nuevas generaciones que buscan aprender el idioma y acercarse a las tradiciones del país asiático.
El crecimiento del k-pop ha generado comunidades de aficionados que consumen mercancía oficial, asisten a eventos temáticos y participan en actividades relacionadas con Corea del Sur, creando un mercado que hace una década prácticamente no existía en la región.
La influencia asiática también se refleja en el aumento de festivales culturales, convenciones, tiendas de productos importados y experiencias inspiradas en Corea y Japón, sectores que han encontrado oportunidades de crecimiento gracias al interés de los consumidores.
La celebración del Mundial 2026 ha fortalecido aún más estos vínculos. Autoridades estatales y representantes de la comunidad coreana han impulsado actividades culturales para recibir a visitantes procedentes de Asia y mostrar la estrecha relación construida durante años a través de la inversión, el intercambio social y la cooperación económica.
Más allá del resultado que arroje el partido entre México y Corea del Sur, el encuentro simboliza una relación que se ha fortalecido fuera de la cancha. En Nuevo León, la presencia coreana ya forma parte del paisaje económico, cultural y social, convirtiéndose en uno de los ejemplos más visibles de cómo el intercambio entre naciones puede generar nuevas oportunidades de negocio, turismo y desarrollo para ambas comunidades.




