Refuerzan Monterrey y TFJA coordinación institucional
MONTERREY, NL., 15 de junio de 2026.- Mientras miles de aficionados cantan, celebran y convierten las calles de Monterrey en una auténtica fiesta mundialista, hay quienes viven el torneo desde otra trinchera.
No portan banderas ni buscan un asiento en las gradas. Su misión es orientar, ayudar y recibir a los visitantes que llegan de distintas partes del mundo para disfrutar de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Son los voluntarios del Mundial.
Jóvenes con conocimientos de idiomas, capacitación en atención al visitante y nociones de apoyo en situaciones de emergencia que se han convertido en la primera cara de bienvenida para miles de turistas que arriban a Nuevo León.
Durante el encuentro entre Suecia y Túnez, mientras el ambiente crecía alrededor del Estadio Monterrey, decenas de voluntarios permanecían atentos en estaciones de transporte, accesos al inmueble y puntos estratégicos para resolver dudas y brindar apoyo a quienes lo necesitaran.

Fernanda es una de ellas.
Aprovechando un breve descanso entre actividades, reconoce que no podía dejar pasar la oportunidad de formar parte de un acontecimiento que difícilmente volverá a repetirse en la ciudad.
"Cuando me enteré que había oportunidad fui a la convocatoria. Esta es una de las maneras de formar parte de este evento histórico", comentó.
Para ella, la experiencia va mucho más allá del futbol.
"La verdad es una oportunidad única. Sé que no se va a volver a repetir y quiero aprovecharla al máximo".
A lo largo de los primeros días del Mundial ha respondido preguntas de todo tipo. Desde recomendaciones gastronómicas hasta sugerencias de lugares para conocer o disfrutar de la vida nocturna regiomontana.
"Me han preguntado mucho sobre la comida, sobre qué lugares visitar, dónde salir de fiesta o cómo divertirse. La gente sabe que México tiene mucho ambiente y vienen con toda la intención de pasarla bien", relata.
Aunque domina principalmente el inglés y tiene conocimientos básicos de francés, asegura que el idioma nunca ha sido una barrera.
"Yo solo sé inglés y un poquito de francés, pero me defiendo. Lo hago con mucho gusto porque también aprendes de ellos".
Como Fernanda, cientos de jóvenes decidieron intercambiar la emoción de las tribunas por la satisfacción de ayudar.
Mientras unos celebran cada jugada y otros recorren la ciudad con camisetas y banderas, ellos permanecen atentos para orientar a un visitante perdido, resolver una duda o simplemente ofrecer una sonrisa de bienvenida.
En medio de la euforia mundialista, los voluntarios se han convertido en una pieza silenciosa pero fundamental para que la experiencia de miles de personas en Monterrey transcurra de la mejor manera.
Porque para ellos, el Mundial no solo se vive desde las gradas. También se vive sirviendo.




