Atropellan a reportera y camarógrafo durante cobertura en Morones Prieto
MONTERREY, NL., 2 de octubre de 2026.- Nuevo León se colocó como la segunda entidad con la mayor tasa de divorcios del país, con 3.5 casos por cada mil habitantes de 18 años y más, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante 2025, en el estado se registraron 15 mil 404 divorcios, de los 155 mil 254 contabilizados a nivel nacional.
La entidad quedó únicamente por debajo de Campeche, que presentó una tasa de 4.4 divorcios por cada mil habitantes adultos. Tamaulipas ocupó el tercer sitio, con 3.3.
Otro indicador que coloca a Nuevo León entre las entidades con mayores registros es la relación entre divorcios y matrimonios: por cada 100 matrimonios registrados en 2025 hubo 56.4 divorcios.
Sin embargo, el INEGI aclara que esta proporción no implica que se trate de las mismas parejas, pues los divorcios pueden corresponder a matrimonios celebrados en años anteriores.
En Nuevo León, 13 mil 327 divorcios fueron incausados, es decir, se solicitaron sin necesidad de acreditar una causa específica y pueden ser promovidos por uno de los cónyuges.
Otros mil 804 divorcios fueron por mutuo consentimiento, mientras que 235 correspondieron a separación del hogar conyugal por más de un año y 38 a otras causas.
A nivel nacional, el divorcio incausado también fue la principal modalidad, al concentrar 66.4 por ciento de los casos registrados durante 2025.
El reporte del INEGI muestra además que los matrimonios que terminaron en divorcio no necesariamente eran recientes: 33.1 por ciento tenía 21 años o más de duración legal, mientras que 20.1 por ciento llevaba entre uno y cinco años.
A nivel nacional, las mujeres se divorciaron más jóvenes que los hombres en 2025. La edad promedio al iniciar el trámite fue de 41.1 años para ellas y 43.6 para ellos.
En cuanto a escolaridad, el mayor porcentaje de personas divorciantes, tanto mujeres como hombres, reportó contar con preparatoria o equivalente, con 19.5 por ciento en ambos casos.
Respecto a la actividad económica, 52.9 por ciento de las mujeres divorciadas y 66.8 por ciento de los hombres declaró trabajar. Entre quienes tenían una actividad laboral, la mayoría eran personas empleadas: 80.1 por ciento de las mujeres y 72.8 por ciento de los hombres.
Así, las cifras muestran que el divorcio forma parte de una realidad que atraviesa distintos perfiles y etapas de vida, con diferencias tanto en la edad como en las condiciones educativas y laborales de las personas que ponen fin a su matrimonio.




