Exige Rocío Montalvo información sobre operación de CFE
MONTERREY, NL., 15 de septiembre de 2026.- Desde hace 15 años, Antonia viaja desde el Estado de México hasta Monterrey para vender artículos patrios durante las primeras semanas de septiembre.
Para ella y su familia, esta actividad representa un ingreso extra que ayuda a cubrir los gastos escolares de sus hijos, dos de ellos universitarios y una más que cursa la secundaria.
“Más que nada trabajamos para sacar adelante a los hijos, por lo menos para tener un extra y que se disfruten más las fiestas”, cuenta la comerciante.
Su esposo también se dedica a la venta de distintos productos y, durante estas fechas, Antonia se suma al trabajo familiar para apoyar con los gastos.
“Mi esposo sale y a veces vende otras cosas y durante estas fechas yo vengo con él para ayudarle un poco, todo por los hijos”, relata.
Banderitas, máscaras, rehiletes, matracas, tambores, vestidos, juguetes típicos, trenzas, bigotes falsos y banderines para los automóviles forman parte de la mercancía que cada año ofrecen a los regiomontanos.
Incluso algunos dulces tradicionales, como las cocadas en forma de bandera, forman parte de la oferta para quienes buscan llevar un detalle mexicano a sus celebraciones.
“Mejor que estar ahí sentada en mi casa, mejor venir a trabajar y sacar un dinerito extra, además de darle vida a las tradiciones”, expresa Antonia.
En Guadalupe, Amaya, otra de las comerciantes dedicadas a esta actividad, cuenta que su familia lleva alrededor de 20 años vendiendo artículos patrios en Monterrey.
“Todos los años ya nos la sabemos los que nos dedicamos a esto vendiendo, suben las ventas y hay que aprovechar”, señala.
Aunque esperan que este año sea favorable, Amaya reconoce que el movimiento puede variar. La familia incluso conserva mercancía de temporadas anteriores, como algunos artículos relacionados con el Mundial, que esperan colocar durante estas fechas.
Para estas comerciantes, septiembre no sólo representa las fiestas patrias, sino también una oportunidad para obtener un ingreso adicional y mantener vivas algunas de las tradiciones que cada año llenan de color las calles de Monterrey.




