Lluvias dejan 2 fallecidos, 56 árboles caídos y 15 vehículos varados en NL
MONTERREY, NL., 8 de marzo de 2026.- Tras concluir la marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer, miles de manifestantes regresaron a la Explanada de los Héroes, donde continuaron la protesta frente al Palacio de Gobierno de Nuevo León.
El edificio se encontraba protegido por vallas metálicas instaladas previamente por las autoridades estatales. A pesar de ello, el contingente se acercó a la zona para lanzar consignas, colocar carteles y expresar sus demandas en exigencia de justicia y seguridad para las mujeres en la entidad.
Durante la concentración, algunas manifestantes prendieron fuego a pancartas y carteles frente a las barreras de protección colocadas alrededor del Palacio. Mientras esto ocurría, otras asistentes continuaron coreando consignas.
Las acciones fueron observadas a distancia por elementos de seguridad que permanecían en la zona, sin que en ese momento se registraran confrontaciones directas.
Mientras algunas participantes quemaban carteles y utilizaban latas de aerosol, integrantes del denominado bloque negro pidieron a otras asistentes rodear los accesos hacia el área donde se ubican las estatuas en la Explanada de los Héroes, con el objetivo de impedir el ingreso de policías. Asimismo, solicitaron a las presentes no grabar ni tomar fotografías de quienes integraban ese grupo.
Después de que el fuego se propagó en algunos carteles frente a las vallas, elementos de Fuerza Civil utilizaron agua a presión para sofocar las llamas.
Por su parte, el Gobierno estatal colocó reflectores detrás de la barrera metálica dirigidos hacia la explanada, los cuales fueron encendidos minutos después de las 19:00 horas.
Aproximadamente dos horas después del inicio de la marcha, los últimos contingentes arribaron a la Explanada de los Héroes.
En otro punto del centro de Monterrey, manifestantes se concentraron frente a la Catedral para retirar una manta blanca que feligreses habían colocado con la intención de evitar pintas en la fachada. Ante esto, un grupo de creyentes formó una barrera humana frente al templo, la cual posteriormente fue reforzada por elementos de la Policía de Monterrey.
Alrededor de las 8:30 de la noche salieron a través de las bocinas colocadas en el palacio, la solicitud para que las personas se dispersaran y despejaran el área, lo que se fue realizando paulatinamente.





