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MONTERREY, NL., 26 de octubre de 2026.- La mediación inmobiliaria puede ayudar a prevenir conflictos en contratos de arrendamiento y compraventa, además de facilitar acuerdos entre las partes sin necesidad de recurrir a procesos judiciales. Sin embargo, en Nuevo León esta herramienta todavía es poco conocida, a diferencia de entidades como Jalisco y la Ciudad de México.
El tema fue abordado por Marcelo Estrada Navarro, corredor público número 31, durante la conferencia Estrategias Legales y Fiscales que todo asesor debe conocer, impartida ante socios de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Monterrey.
Estrada Navarro destacó la importancia de capacitar a los asesores inmobiliarios para que conozcan los mecanismos alternativos de solución de controversias (MASC) y puedan incorporarlos en las operaciones del sector.
“La mediación ya es muy utilizada en Ciudad de México y en Jalisco, es un mercado muy maduro, en cambio, en Nuevo León apenas está adquiriendo relevancia. Por ello es importante dar esta capacitación de la mano de la AMPI Monterrey, para que todo mundo pueda conocer las bondades que tiene esta herramienta”, señaló.
Como referencia, indicó que en la Ciudad de México se registraron más de 13 mil 243 expedientes de mediación durante 2023, de los cuales 55.5 por ciento fueron atendidos mediante mediación privada. En ese mismo año, los asuntos civiles y mercantiles representaron 59.5 por ciento de las mediaciones iniciadas.
En Jalisco, agregó, los convenios derivados de estos mecanismos pasaron de 4 mil 788 en 2018 a 40 mil 903 en 2025, de acuerdo con cifras del Instituto de Justicia Alternativa (IJA). Según los datos citados por el especialista, 85 por ciento de los convenios se concretaron mediante mediación privada.
El especialista también advirtió sobre los riesgos de fraude en operaciones inmobiliarias, entre ellos la suplantación de identidad, la falsificación de documentos y la falta de verificación de la titularidad de los inmuebles.
Explicó que presentar información falsa o no revisar adecuadamente la identidad de las personas involucradas puede propiciar que una compraventa se concrete de manera irregular, por lo que llamó a reforzar los procesos de verificación antes de formalizar cualquier operación.
En este contexto, señaló que la mediación permite establecer canales de diálogo para resolver diferencias y puede utilizarse antes de que surja un conflicto, durante una controversia e incluso cuando ya existe un juicio.
“Las personas están acostumbradas a que, si hay un conflicto, siempre hay un juicio de por medio. En el sector inmobiliario, se puede recurrir a Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC), a través de la mediación”, explicó.
Estrada Navarro detalló que este procedimiento puede realizarse en centros públicos o mediante servicios privados, y que en los contratos de arrendamiento y compraventa es posible incluir convenios preventivos desde el momento de la firma.
Estos acuerdos, formalizados ante un mediador certificado y registrados ante la instancia correspondiente, pueden adquirir carácter de cosa juzgada y, en caso de incumplimiento, ser susceptibles de ejecución por la vía legal aplicable, sin tener que iniciar un juicio ordinario.
Para iniciar un procedimiento, las personas pueden acudir a un centro público de mediación y presentar una solicitud para citar a la otra parte. Después, participan en sesiones con un mediador neutral e imparcial que facilita el diálogo para alcanzar acuerdos.
Si ambas partes llegan a una solución, los compromisos se formalizan por escrito y el convenio se ratifica y registra ante la instancia correspondiente, conforme a los requisitos legales. Si alguna de las partes incumple, se puede solicitar su ejecución mediante la vía legal procedente.




