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MONTERREY, NL., 11 de junio de 2026.- Ante la presencia de casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en la entidad, autoridades sanitarias, médicos veterinarios y representantes del sector pecuario fortalecieron las acciones de prevención y control mediante una estrategia enfocada en la detección temprana, la capacitación y la coordinación interinstitucional.
Las medidas fueron abordadas durante el Primer Encuentro Estatal de Médicos Veterinarios, un espacio que reunió a especialistas, académicos y organismos dedicados a la sanidad animal para analizar los protocolos de identificación, atención y notificación de posibles casos de esta plaga que afecta al ganado.
Como parte de los acuerdos alcanzados, los participantes suscribieron un Compromiso Estatal para sumarse a las labores de vigilancia, prevención y erradicación del gusano barrenador en Nuevo León, además de promover la capacitación continua a través de cursos especializados impartidos por autoridades federales.
El encuentro fue organizado por el Colegio Estatal de Médicos Veterinarios de Nuevo León y el Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de Nuevo León, organismos que buscan fortalecer la respuesta del sector ante esta amenaza sanitaria.
Durante la reunión, el presidente de CEFOSAMP, Armando Víctor Gutiérrez, destacó que la detección oportuna es fundamental para evitar la propagación de la plaga y reducir las afectaciones a la actividad ganadera.
“Lo más importante es actuar rápido para salvar al animal y evitar que se generen más focos de infestación. Necesitamos crear una cultura de prevención entre productores y médicos veterinarios”, señaló.
El dirigente explicó que actualmente existe coordinación entre autoridades sanitarias, municipios, productores y especialistas nacionales e internacionales para implementar las mejores prácticas de control y erradicación.
Asimismo, informó que el Gobierno del Estado analiza una propuesta para destinar 18.8 millones de pesos a diversas acciones de combate contra el gusano barrenador, incluyendo el fortalecimiento de programas sanitarios y la aplicación de métodos biológicos como la liberación de moscas estériles.
De acuerdo con los datos presentados durante el encuentro, en Nuevo León se mantienen 97 casos activos de la plaga. Aunque la cifra fue considerada controlada en comparación con el tamaño del hato ganadero estatal, los especialistas insistieron en que es indispensable mantener una vigilancia permanente.
Además del impacto en los animales, las autoridades también mantienen comunicación con el sector salud debido a que se han documentado casos de afectación en personas, por lo que se busca reforzar las campañas informativas y las medidas preventivas dirigidas a la población.
Los especialistas reiteraron el llamado a los productores pecuarios para reportar de inmediato cualquier sospecha de infestación y colaborar con las autoridades sanitarias para evitar que la plaga se extienda a otras regiones del estado.
Con estas acciones, Nuevo León busca fortalecer su capacidad de respuesta ante el gusano barrenador y proteger tanto la actividad ganadera como la salud pública mediante una estrategia basada en la prevención, la vigilancia y la coordinación entre instituciones y productores.




