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MONTERREY, NL., 1 de diciembre de 2025.- Lo que comenzó como un viernes común terminó convirtiéndose en una de las noches más trágicas para los habitantes del fraccionamiento Los Olmos, ubicado en los límites de Pesquería y Apodaca, luego de que una fuerte explosión provocada por pirotecnia clandestina almacenada en una vivienda sacudiera la zona y destruyera numerosas casas.
El estallido ocurrió alrededor de las 20:43 horas y fue tan potente que algunos residentes creyeron que se trataba de un terremoto.
“Yo creo que sí, (tronó) como una bomba”, contó un vecino del sector. “Sentí como que el aire se contrajo o algo así”.
Muchos pensaron inicialmente que había explotado una tubería de gas; sin embargo, pronto el sonido constante de cohetes reveló la verdadera causa.
“Siguió tronando bastante, y eran bastantes cohetes, chifladores… eran truenos fuertes, duró una media hora”, agregó
La detonación tuvo lugar en una vivienda de la calle Olmo Siberiano, pero la fuerza destructiva se extendió de inmediato a las casas vecinas.
Vecinos salieron alarmados al escuchar una secuencia de explosiones acompañadas de llamas que se elevaron rápidamente.
La escena era desoladora: dos casas colapsaron por completo, una más sufrió un colapso parcial y otras 19 viviendas quedaron con daños estructurales severos.
El aire olía intensamente a pólvora, el cielo se teñía de humo y los gritos de las personas que huían del incendio se mezclaban con el tronar de los cohetes.
Las autoridades evacuaron por completo a todos los residentes ante el riesgo de nuevos derrumbes y por la propagación del fuego. El caos obligó a muchas familias a abandonar sus hogares sin poder rescatar sus pertenencias o mascotas.
Un vecino quien vive en la misma calle del siniestro, relató la angustia que vivió al salir de su casa apresuradamente:
“Dejé a mis perros encerrados, cuando no podía sacarlos. Tengo tres… Nos fuimos para la vuelta, donde nos podíamos cubrir del fuego”.
Agregó que, una vez a salvo, vio a personas saliendo con niños cubiertos de tierra.
“Empezó a salir gente y llevaban a unos niños que iban llenos de tierra; supongo que les cayó de alguna construcción que quedó destruida”.
Otra vecina, quien prefirió no revelar su nombre, vivió la explosión sola y en medio del pánico. Contó que una conocida le confirmó lo que muchos sospechaban desde hace tiempo.
“Me dijo la vecina muy asustada: ‘Es que el vecino de enfrente de mi casa vende pirotecnia y explotó todo’”.
Un tercer habitante, cuya casa también resultó dañada, sostuvo la misma versión e incluso aseguró que el domicilio ya había sido sancionado antes. “Ahí vendían en su casa cohetes, de todo… De hecho, vecinos lo reportaron y vinieron a poner una multa”.
Las pérdidas materiales fueron incalculables, pero la afectación emocional fue aún mayor. Los vecinos describen la noche como una tragedia que cambió para siempre la vida de la comunidad.
“Ya sabíamos que ahí vendían cohetes; cuando escuché el tronadero, supe que era de esa casa”, dijo una residente del sector.
“Sin duda, un día que marcará a Pesquería”, comentaban los habitantes mientras observaban los escombros.
Familias enteras quedaron sin hogar, sin certeza de qué ocurrirá ahora y muchas de ellas con un dolor profundo difícil de superar.
Uno de los momentos más impactantes que circuló en redes fue el de un niño corriendo entre los restos de las casas destruidas, pidiendo ayuda para su mamá. Las imágenes conmovieron a miles y reflejaron el trauma colectivo que dejó esta tragedia.
La comunidad de Los Olmos intenta ahora levantarse entre los escombros, mientras autoridades continúan investigando el manejo ilegal de pirotecnia que desencadenó la devastación.




