Nuevo León sube al sexto lugar nacional en inversión turística con 52 proyectos
MONTERREY, NL., 13 de febrero de 2026.- Porque no hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla para dar el “sí acepto”, este sábado el Gobierno del nuevo Nuevo León, a través de la Secretaría General de Gobierno que encabeza Miguel Ángel Flores Serna, llevará a cabo una edición más del programa Matrimonios Colectivos.
En el marco del Día del Amor y la Amistad, miles de parejas acudirán a formalizar su unión de manera gratuita mediante este programa impulsado por el Gobierno de Nuevo León, brindando certeza jurídica y fortaleciendo a las familias de la entidad.
Entre ellas se encuentran Isabel e Iván, vecinos de la colonia Pablo A. de la Garza, quienes este 14 de febrero formalizarán una historia construida entre sacrificios, esperanza y amor.

Todo comenzó en 2017, cuando una amiga llevó a Isabel a lo que ella creía sería una fiesta con música y muchas personas. Sin embargo, al llegar solo estaban su amiga, el novio de ella y un invitado más que cambiaría su destino.
“Yo fui con engaños porque pensé que iba a haber más gente. Y oh sorpresa, nada más estaba aquí mi querubín”, recuerda Isabel con una sonrisa que hoy tiene nueve años de historia.
Desde entonces han vivido en unión libre, enfrentando juntos momentos difíciles y limitaciones económicas, pero con la firme decisión de mantenerse unidos. En medio de altas y bajas nació su hija, Ivanna Isabel, quien a sus seis años comenzó a hacerles una pregunta constante:
“Nuestra hija nos ve y nos pregunta, ‘Papá, ¿dónde están fotos de su boda o así?’”.
Esa inquietud sembró una promesa. Durante años quisieron casarse, pero la falta de solvencia económica los obligó a posponer el paso. Hasta que conocieron el programa de Matrimonios Colectivos 2026.
“Yo creo que es un programa muy bueno porque nos brinda la facilidad de pues no tenemos a veces la solvencia… y fue una inversión mínima”, explica Isabel.
La decisión fue compartida.
“Los dos. Los dos. Sí, ya lo estábamos checando de hecho”.
Iván, hombre de pocas palabras, resume su relación con sencillez:
“Bastantes, hemos tenido como bajas como altas pero todo va muy bien gracias a Dios”.
Este 14 de febrero, en el Gimnasio Nuevo León Unido, su boda será más que un acto civil; será el cumplimiento de una promesa hecha a su hija.
“No, pues muy felices. Muy feliz. Es lo que ella quería”, dice Iván, imaginando la sonrisa de Ivanna cuando por fin tenga las fotos que tanto pidió.
Aunque no planeaban una gran celebración debido a la situación económica que atraviesan, vecinos, familiares y amigas del kínder organizaron una taquiza en la calle para acompañarlos: alguien aportó los anillos, otros las mesas y la comida.
Después de nueve años, Isabel e Iván no solo firmarán un acta. Sellarán una historia de resistencia, unión y confianza, y demostrarán a su hija que el amor, cuando es paciente y perseverante, siempre encuentra el momento perfecto para decir “sí, acepto”.




