Llevará Luztopía una Navidad retro a Parque Fundidora en su novena edición
MONTERREY, NL., 14 de junio de 2026.- La Copa del Mundo de la FIFA no solo es el torneo de fútbol más importante del planeta, sino también la oportunidad perfecta para descubrir la identidad de las sedes que albergan esta gran fiesta deportiva.
Quienes visiten Nuevo León para presenciar los encuentros en el Estadio Monterrey encontrarán una región que contrasta su modernidad industrial con un entorno natural y una profunda herencia cultural.
Para aprovechar al máximo la estancia entre cada partido, el estado cuenta con destinos clave que van desde la aventura en las montañas hasta paseos emblemáticos en el corazón de la ciudad.
Para los apasionados de los paisajes y las actividades al aire libre, la geografía de Nuevo León ofrece postales imponentes que definen el carácter del norte de México.
El punto de partida obligado es contemplar el Cerro de la Silla, el monumento natural más famoso de la región y el símbolo por excelencia de los regiomontanos, visible desde prácticamente cualquier punto de la zona metropolitana.
A poca distancia del centro se encuentra el Parque Ecológico Chipinque, un área natural protegida en la Sierra Madre Oriental ideal para realizar caminatas, observar la fauna local y disfrutar de miradores con espectaculares panorámicas de la ciudad.
Asimismo, para quienes buscan una experiencia de aventura más profunda, el Parque La Estanzuela y el Cañón de la Huasteca ofrecen imponentes formaciones rocosas que cautivan a los fotógrafos y amantes del senderismo de todo el mundo.
El dinamismo de la capital se vive intensamente en sus espacios públicos y museos de primer nivel.
El recorrido urbano ideal comienza en la Macroplaza, una de las plazas públicas más grandes del mundo, que conecta los principales edificios de gobierno con recintos culturales de gran valor histórico. Desde ahí se puede abordar el Paseo Santa Lucía, un canal artificial navegable de 2.5 kilómetros que permite caminar de forma segura o realizar un trayecto en embarcación guiada.
Este paseo conecta directamente con el Parque Fundidora, un pulmón verde que transformó los terrenos de una antigua compañía acerera en un espacio de recreación, arte y cultura donde aún se conservan las enormes estructuras de la industria del siglo XX.
Al costado de este parque, los visitantes pueden recorrer el Barrio Antiguo, un pintoresco sector de calles empedradas y casonas de la época del Virreinato y del siglo XIX que hoy alberga una vibrante oferta de galerías, cafeterías, restaurantes y vida nocturna.
Para conocer el lado más tradicional del estado, el turismo internacional tiene una cita en sus Pueblos Mágicos.
El más cercano a la zona metropolitana es Santiago, un encantador refugio colonial rodeado de montañas donde se puede visitar la famosa cascada Cola de Caballo y disfrutar de la tranquilidad de su plaza principal.
Un poco más al sur se encuentra Linares, una ciudad rica en historia, arquitectura civil del noreste y hogar de tradiciones entrañables, ideal para quienes desean profundizar en la música regional y la hospitalidad típica de Nuevo León.
Para quienes buscan combinar paisajes imponentes con actividades recreativas, las presas de Nuevo León son paradas obligadas.
La Presa La Boca, ubicada en el municipio de Santiago, es el punto de reunión por excelencia para disfrutar de paseos en lancha, catamaranes y una amplia oferta gastronómica a la orilla del agua, ideal para relajarse un día antes del partido.
El estado también resguarda tesoros ocultos bajo sus montañas.
Las Grutas de García, con millones de años de antigüedad, están accesibles a través de un teleférico que regala vistas increíbles. Sus galerías de estalactitas y estalagmitas ofrecen un viaje fascinante al centro de la tierra.
De igual manera, las Grutas de Bustamante, ubicadas al norte del estado, invitan a explorar un sistema de cavernas, enclavado en un municipio famoso también por su pan tradicional y su atmósfera de paz.




