Ponen en marcha estrategia para prevenir el suicidio en Yucatán
MORELIA, Mich., 1 de diciembre de 2025.- Con el caso de Carlos Manzo cayó la cortina del reclutamiento de menores del crimen organizado. No es nuevo, ha estado en las noticias desde hace varios años, y una adolescente de Apatzingán relató su experiencia desde prisión años antes de que Fernando Josué y Víctor Manuel fueron cooptados como sicarios por el cartel.
La asociación Reinserta entrevistó a una adolescente privada de la libertad en Estado de México, para que expusiera cómo llegó a las filas del crimen organizado y su testimonio se encuentra publicado en la página oficial de la organización.
Nací en una familia amorosa, nos protegíamos unos a otros y mis papás nos cuidaban mucho. Mi mamá era ama de casa, mi papá salía a trabajar. Desde chica me di cuenta que mi papá trabajaba para la delincuencia organizada, guardaba en la casa armas y dinero, y él lo decía abiertamente, no con orgullo, sino como para que no hiciéramos lo mismo”, así comienza la historia de la adolescente.
Durante su infancia creció con pocas carencias, pero en el momento crítico de su desarrollo: en el inicio de la adolescencia, sus padres se separaron, y poco después fue detenido su papá y sentenciado.
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