Analizan Congreso y CFE acciones para atender apagones en Nuevo León
MONTERREY, NL., 1 de octubre de 2025.- Las escenas comunes de embotellamientos interminables por accidentes menores en las avenidas más transitadas del área metropolitana podrían tener los días contados. Con una reforma recién aprobada por el Congreso local, los municipios de Nuevo León estarán obligados a actualizar sus reglamentos de tránsito para evitar que un simple choquecito paralice la ciudad.
La propuesta, respaldada de manera unánime en el pleno legislativo, establece que los 11 municipios del área metropolitana tendrán tres meses para homologar sus disposiciones en materia de tránsito. La clave: los conductores que se vean involucrados en accidentes menores deberán retirar sus vehículos de inmediato, siempre que no haya personas lesionadas y los automóviles puedan moverse por sí mismos.
La diputada panista Aile Tamez, presidenta de la Comisión de Movilidad, aseguró que se trata de una medida sencilla pero urgente.
“Un choque menor no puede seguir causando un caos vial de horas. Esta reforma es un paso hacia una movilidad más inteligente, más ágil”, señaló en tribuna.
El procedimiento para retirarse del lugar sin esperar a las aseguradoras incluirá tomar fotografías o videos del siniestro, verificar que no haya consumo de alcohol entre los involucrados y que uno de ellos acepte su responsabilidad. Con esto, se busca facilitar el proceso para los conductores y, sobre todo, liberar las avenidas cuanto antes.
La propuesta fue impulsada por la diputada priista Lorena de la Garza, quien celebró que se establezca un criterio uniforme para toda la zona metropolitana.
“Ya era hora de dejar atrás esa confusión de reglamentos. Aquí cruzas una calle y ya estás en otro municipio con reglas distintas. Esto da certeza jurídica a los ciudadanos”, comentó.
Aunque la reforma no obliga de forma inmediata a los municipios, sí pone un plazo claro para que ajusten sus reglamentos y dejen de tratar los choques menores como obstáculos mayores. Una vez homologados, los cambios podrían transformar la rutina diaria de miles de conductores que enfrentan tráfico por situaciones fácilmente evitables.
La apuesta es clara a decir de la legisladora, reducir tiempos de espera, mejorar la movilidad y transformar el caos en fluidez.




