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MONTERREY, NL., 20 de octubre de 2025.- El año entra en temporada de suspenso con las celebraciones de Halloween y Día de Muertos, fechas donde resurgen supersticiones y creencias vinculadas con la magia, la hechicería y lo místico.
En distintas culturas, el gato negro ha pasado de símbolo de buena fortuna y protección a emblema de misterio y superstición.
En el antiguo Egipto era considerado sagrado por su vínculo con la diosa Bastet, mientras que en otras civilizaciones representaba prosperidad y resguardo espiritual. Sin embargo, en la Europa medieval, su naturaleza nocturna y sigilosa lo asoció con lo oculto y la brujería, convirtiéndolo en supuesto acompañante de hechiceras o espíritu maligno. Con la expansión del cristianismo, se reforzó esta visión negativa, y en el folclore celta y francés se le atribuyeron poderes sobrenaturales, tanto de fortuna como de mal agüero.
Esa carga simbólica ha perdurado hasta hoy, al punto de influir incluso en las políticas de adopción de animales. Actualmente, las fundaciones han tomado la política de evitar, a toda costa, dar en adopción a gatitos de este color (e incluso perros) durante el periodo del 1 de octubre al 10 de noviembre, por temor a que sean usados en rituales donde peligre la vida de la mascota.

En la Fundación Proyecto Salvavidas, que opera digitalmente en Nuevo León, se vuelve más estricto el proceso de adopciones justo para prevenir este tipo de prácticas, señala César Arizpe.
Durante el resto del año, la adopción de felinos negros tiende a ser escasa o casi nula, situación conocida como Síndrome del Perro Negro, sin embargo durante este periodo el interés por este color se repunta sospechosamente.
“En octubre sí ahondamos más en ver que la gente no tenga malas intenciones con los rescataditos”, advirtió el voluntario.
Aunque los mitos sobre el gato negro han cambiado con el tiempo, su figura sigue rodeada de misterio, fascinación y, a veces, prejuicio.
En estas fechas, entre velas, calabazas y rituales de temporada, vuelve a ser protagonista involuntario de viejas creencias. Sin embargo, detrás de su mirada enigmática solo hay un ser noble que merece respeto y cuidado.
Las fundaciones recuerdan que ningún color de pelaje define el destino de un animal, y que adoptar con responsabilidad es la mejor forma de romper con supersticiones que ya no tienen lugar.




