Imaginación Radical reúne arte, inclusión y diversidad en Monterrey
MONTERREY, NL., 27 de octubre de 2025.- Entre flores de cempasúchil, juguetes viejos y platos de croquetas, muchos hogares mexicanos preparan estos días un altar especial, uno donde los protagonistas no son abuelos ni padres, sino los fieles compañeros de cuatro patas (o dos alas) que alguna vez llenaron la casa de vida y amor.
En México, cada 27 de octubre se recuerda a las mascotas que partieron, bajo la creencia de que ese día sus almas regresan a casa para visitar a quienes los amaron. La fecha, popularizada en redes sociales y adoptada por refugios y comunidades animalistas, busca visibilizar el duelo por los animales y reconocer que su pérdida también deja huellas profundas.
Aunque no existe un registro oficial, esta conmemoración tiene un eco ancestral. En la creencia mexica, el perro era considerado un guía espiritual: el xoloitzcuintle, símbolo del vínculo entre el mundo terrenal y el inframundo, ayudaba a las almas humanas a cruzar el río hacia el Mictlán. Esa conexión sagrada con los animales inspiró, siglos después, una reinterpretación del Día de Muertos que hoy se refleja en altares llenos de afecto y gratitud.
Velas encendidas, fotografías, collares, croquetas y sobres forman parte del tributo a quienes, sin palabras, enseñaron lealtad, compañía y amor incondicional. En redes abundan mensajes como:
“Hoy regresa mi peludo del cielo”
“Gracias por esperarme detrás del arcoíris”
Mientras, cada altar se convierte en un pequeño santuario del recuerdo.
Más allá de la nostalgia, esta celebración representa un acto de amor y empatía: una forma de decir gracias y de reconocer que el vínculo entre humanos y animales trasciende la vida.
Porque en el corazón de quienes los amaron, ellos nunca se fueron...




