Encabeza Félix Arratia jornada de Ayudamos de Cerca en Zuazua y entrega tarjetas en San Nicolás
MONTERREY, NL., 24 de septiembre de 2025.- Ante la inminente discusión en la Cámara de Diputados sobre la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, el Gobierno de Nuevo León, junto con cámaras empresariales y sindicatos, ha manifestado su respaldo a la medida, aunque con la petición de que su aplicación sea gradual y considerada.
Al respecto, el secretario del Trabajo en Nuevo León, Federico Rojas Veloquio explicó que desde hace meses se han establecido mesas de diálogo entre autoridades, representantes del sector productivo y organizaciones sindicales. En dichos encuentros, existe consenso sobre los beneficios potenciales de la reforma, pero también se ha insistido en la necesidad de planear cuidadosamente su implementación para evitar afectaciones económicas y operativas.
El funcionario detalló que una de las propuestas más respaldadas por los sectores involucrados es aplicar la reducción de forma escalonada. De acuerdo con este esquema, en el primer año se reducirían dos horas laborales a la semana, en el segundo año otras dos, en el tercero seis horas más y finalmente, en el cuarto año, las dos horas restantes, alcanzando así el objetivo de 40 horas semanales.
Como se recordará, este modelo permitiría a las empresas adaptar sus operaciones y evaluar los impactos en su productividad sin enfrentar cambios abruptos.
Rojas reconoció que uno de los principales retos identificados por las empresas es la necesidad de contratar más personal o reorganizar los turnos de trabajo para cubrir las horas que dejarían de laborarse. Aunque esto implicaría un costo adicional, el secretario señaló que el sector productivo está dispuesto a asumirlo, siempre y cuando exista un margen razonable de adaptación.
Por otro lado, el Gobierno estatal ya se encuentra trabajando en programas que permitan a los trabajadores aprovechar el tiempo libre que tendrían con la reducción de la jornada. La Secretaría del Trabajo está desarrollando cursos y capacitaciones para que las personas puedan invertir ese tiempo en adquirir nuevos conocimientos y habilidades que mejoren sus condiciones laborales a futuro.
El funcionario también reveló que algunas empresas en la entidad ya han comenzado a aplicar modelos de jornada reducida de manera voluntaria, como parte de pruebas piloto que buscan anticiparse a los posibles efectos de la reforma. Estas experiencias, afirmó, están sirviendo como base para el diseño de políticas públicas que acompañen la implementación, en caso de que la reforma se apruebe en el Congreso.
Desde Nuevo León, la postura es clara: existe voluntad de avanzar hacia una jornada laboral más corta, siempre que se escuchen las voces de los sectores involucrados y se garantice una transición ordenada que no comprometa la competitividad de las empresas ni los derechos de los trabajadores.





