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MONTERREY, NL., 9 de diciembre de 2025.- A días de la tradicional serenata a la Virgen de Guadalupe, cientos de regiomontanos comenzaron a acudir a la Basílica para llevarle flores, ofrecer oraciones y anticipar los festejos del próximo 12 de diciembre, uno de los días más esperados por los fieles guadalupanos.

Desde tempranas horas, grupos de matachines, familias completas y devotos caminaron hacia el recinto para rendir homenaje a la llamada Morenita del Tepeyac, en un ambiente donde la fe y la tradición se mezclan de manera natural. El flujo de visitantes ha sido constante desde días anteriores, lo que ha generado un ambiente festivo previo a las celebraciones principales.
“Desde hace días atrás cientos de fieles y devotos han estado acudiendo a llevarle sus flores a la Virgen y pedirle por varias cosas, y pues aprovechan para echarse un buñuelo y su champurrado”, comentó uno de los comerciantes instalados en los alrededores del templo, quien aseguró que la afluencia ha incrementado conforme se acerca el 12 de diciembre.

Entre los asistentes también se encontraba una devota que acude cada año para agradecer y renovar sus peticiones.
“Yo vengo cada año a pedirle por mi familia y que lo que resta del año nos vaya bien, y que el próximo sea mejor que este. Le traje sus veladoras y sus flores. Ya después nos iremos a comer algo típico del día”, expresó mientras sostenía una imagen decorada de la Virgen.

Las ceremonias religiosas también ya comenzaron a intensificarse. El padre Ramón, de la parroquia de San Nicolás, compartió que, como cada año, realizan una misa especial para los miles de fieles que visitan la Basílica.
“Año con año cientos de fieles acudimos a dedicarle una misa, así como muchos que vienen por alguna petición o simplemente a darle gracias por todo lo dado en este año”, mencionó.
Además de las actividades religiosas, los visitantes aprovechan para disfrutar de los antojitos típicos que caracterizan esta fecha: churros recién hechos, buñuelos, champurrado y otras preparaciones que forman parte del ambiente tradicional.
Otro de los momentos más esperados por los asistentes es llevar consigo imágenes de la Virgen, así como crucifijos y rosarios, para ser bendecidos por los sacerdotes del recinto, acto que los fieles consideran una protección espiritual para sus hogares.
Con la cercanía del 12 de diciembre, se espera que la afluencia aumente considerablemente, especialmente durante la madrugada del festejo, cuando miles de devotos se reúnen para cantarle las tradicionales mañanitas a la Virgen de Guadalupe, reafirmando así una de las celebraciones religiosas más arraigadas en la cultura mexicana.





