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MONTERREY, NL., 8 de julio de 2026.- Los trabajos de demolición de la histórica sucursal de Julio Cepeda Jugueterías, ubicada en el cruce de las avenidas Gonzalitos y Zapotlán, en la colonia Mitras Sur, registran un avance significativo, aunque la obra permanece con un sello de suspensión colocado por la Procuraduría Estatal del Medio Ambiente.
La lona, con el folio 350 y fecha del 3 de julio, fue instalada por la dependencia estatal sobre la calle Padua, en el área donde anteriormente operaba el restaurante y salón Rancho Viejo, inmueble que formaba parte del mismo complejo comercial.
Pese a ello, en el sitio prácticamente sólo permanece el cascarón de las bardas perimetrales y parte de la fachada principal, mientras el resto del edificio ha sido reducido a montones de escombros, marcando el final de un establecimiento que durante casi cinco décadas fue referente para miles de familias regiomontanas.

La demolición pone fin a una era para varias generaciones de niños de Nuevo León, quienes crecieron visitando la que fuera considerada la sucursal más grande y emblemática de Julio Cepeda Jugueterías. Durante años, el inmueble fue el destino obligado para elegir regalos de cumpleaños, Día del Niño, Navidad y otras celebraciones familiares.
La tienda cerró definitivamente sus puertas el pasado 30 de abril, luego de un proceso que estuvo acompañado por eventos de despedida, remates de inventario y una marcada nostalgia entre clientes que acudieron por última vez al establecimiento.
El inmueble operó de manera ininterrumpida desde 1976, acumulando casi 50 años de historia como uno de los negocios más representativos de Monterrey.
De acuerdo con información conocida sobre el proyecto, el terreno será destinado al desarrollo de una torre de departamentos y un complejo de usos mixtos con áreas comerciales y habitacionales, aunque hasta el momento no se ha dado a conocer oficialmente el nombre ni las características del nuevo desarrollo.
Mientras tanto, la imagen que hoy ofrece el predio contrasta con los recuerdos de quienes durante décadas recorrieron sus pasillos en busca del juguete ideal, en uno de los establecimientos más emblemáticos de la ciudad.





