Primaria Emeterio Lozano dedica altar de muertos a ex directora Irma Guajardo
MONTERREY, NL., 11 de enero de 2026.- Una familia denunció haber sufrido una grave intoxicación alimenticia luego de consumir pollo frito en una sucursal ubicada en el sector de Solidaridad, al norte de Monterrey, situación que derivó en la hospitalización de sus integrantes y en la clausura del establecimiento por parte de la Secretaría de Salud de Nuevo León.
De acuerdo con el testimonio de los afectados, los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando acudieron a dicha sucursal localizada en el cruce de la avenida Luis Donaldo Colosio y Cabezada. Tras consumir los alimentos, horas más tarde comenzaron a presentar síntomas severos como diarrea y vómitos, característicos de una intoxicación alimentaria.
Emily García, una de las afectadas, relató que desde el momento en que recibieron su orden notaron algo inusual en los productos. “Las piezas de pollo se veían pequeñas y recalentadas”, señaló, situación que ahora consideran pudo haber sido una señal de que los alimentos no se encontraban en condiciones óptimas para su consumo.
Al agravarse los síntomas, la familia acudió inicialmente a una clínica particular, pero debido a la intensidad del malestar fueron trasladados posteriormente al Hospital Metropolitano. Ahí, según refieren, fueron diagnosticados con intoxicación alimenticia.
Actualmente, Emily García y su esposo ya fueron dados de alta tras presentar una mejoría, sin embargo, sus dos hijos menores de edad continúan internados en el Hospital Metropolitano. De acuerdo con la familia, los pequeños permanecen en estado de salud grave, lo que ha generado gran preocupación y consternación entre sus seres queridos.
Tras la denuncia pública del caso, la Secretaría de Salud de Nuevo León confirmó que se realizó una inspección sanitaria en el establecimiento señalado. Como resultado de esta revisión, se detectaron diversas anomalías, por lo que se determinó la clausura inmediata del lugar.
En el sitio fue colocada una manta oficial que indica la suspensión de labores, la cual es visible en el acceso principal del restaurante. Esta medida busca prevenir que más personas puedan verse afectadas por un posible riesgo sanitario.
La dependencia estatal informó que la clausura se mantendrá hasta que el establecimiento cumpla con todas las normas sanitarias y corrija las irregularidades detectadas durante la inspección. Asimismo, se indicó que se dará seguimiento al caso para determinar posibles sanciones administrativas y garantizar la seguridad de los consumidores.
El caso ha generado preocupación entre habitantes del sector Solidaridad y usuarios frecuentes de la cadena de comida rápida, quienes piden que se refuercen los operativos de vigilancia sanitaria en establecimientos de alimentos, a fin de evitar situaciones que pongan en riesgo la salud de la población.
La familia afectada hizo un llamado a las autoridades para que se esclarezcan los hechos y se garantice que ninguna otra persona pase por una situación similar. “Lo único que queremos es que nuestros hijos se recuperen y que se haga justicia para que esto no vuelva a suceder”, expresó Emily García.
Mientras tanto, los menores continúan bajo observación médica especializada en el Hospital Metropolitano, donde reciben tratamiento para estabilizar su estado de salud, en tanto avanzan las investigaciones sobre el origen exacto de la presunta intoxicación alimenticia.




