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MONTERREY, NL., 29 de octubre de 2026.- Marisol Segovia se dedica a la sanación de las vidas paralelas, también conocidas como “vidas pasadas”, a través de la canalización, una capacidad que tiene desde la infancia, afirmó.
Actualmente, se encuentra en un consultorio ubicado en la colonia Residencial Escobedo, en el municipio de General Escobedo, donde comparte espacio de trabajo con una psicóloga, además de atender a personas en línea.
Segovia explicó para Quadratín Nuevo León que la canalización es el medio por el que recibe e interpreta información durante las sesiones, la cual puede provenir de familiares que ya partieron, de los ángeles de la guarda o de los guías espirituales de cada persona.
“En realidad las vidas pasadas no es que existan; existen las vidas paralelas que se mueven en tiempos diferentes. Por eso se dice ‘vidas pasadas’, pero en realidad usamos la canalización para eso, para buscar el equilibro en cada persona”.
“A veces, cuando hay cosas pendientes, puedo ver a los familiares y ya les hablo acerca de lo que me van diciendo; a veces son solamente palabras, a veces son sensaciones, pero generalmente es una frase o algo que necesitan escuchar de sus familiares que ya partieron”, explicó la canalizadora.
Segovia detalló que el trabajo que realiza convive con la atención psicológica, sin embargo, tienen métodos distintos, por ello en ocasiones le ha tocado comunicar a sus consultantes que la canalización no sustituye la terapia psicológica ni la atención psiquiátrica, aunque puedan coexistir como formas diferentes de acompañamiento: “les digo ‘¿sabes qué? Necesitas llevar atención, la psicóloga de aquí es abierta; le puedes hablar de todo lo que sientes, no te va a juzgar’”.
Añadió que quienes están en medio de un proceso psicológico o psiquiátrico, mediante la canalización se “liberan” con más rapidez: “y todo el proceso que ya están llevando, que yo no sustituyo en ningún momento el trabajo que hace un psicólogo, el trabajo que ya están llevando ellos empieza a fluir, y a fluir y a fluir”.
Segovia detalló que también trabaja con niños, no obstante, con los menores el método cambia; cuando limpia su proceso de vida, ellos empiezan a ver sin usar los ojos, algo a lo que se le conoce como “visión extraocular”. Asimismo, explicó cómo realiza el acompañamiento tanto para ellos como para sus padres cuando perciben a personas que ya no están vivas.
En el acompañamiento que hace con los pequeños, la canalizadora inicia observando lo que ellos miran, posteriormente se da cuenta de cómo se sienten y de cómo hablarles. Por ello, cuando nota que el niño está teniendo un bloqueo, habla con los padres, ya que se percata de algo que ocurrió en una vida paralela que necesita ser solucionado.
“Los niños, cuando los despiertas, cuando están limpios, están listos para escuchar, para ver, para permitir, para sentirse, para permitirle a Dios guiarlos.
“Y no abordo ningún tema que pueda hacerlos a ellos entrar en shock porque temas delicados solamente un psiquiatra, un psicólogo, yo no entro en esos temas; no necesito preguntarles nada, solo seguimos un proceso mental con meditaciones y los niños logran cambios impresionantes, aparte de que desarrollan esta habilidad de la intuición”, explicó, indicando que la intuición ya la tienen, pero se bloquea por las preocupaciones, por las ideas equivocadas que tienen de sus padres, de la vida, del trabajo o de su propia persona.
Por otra parte, cuando un pequeño comienza a “ver más allá”, por ejemplo, a percibir a personas que ya partieron hace tiempo, les enseña a los padres cómo guiarlos para que no se asusten ni ellos ni los menores.
“Unos empiezan a ver, a ver más, ven más allá y les enseño a los papás a guiarlos cuando ven a personas que ya no están vivas o que están en otros planos. Ya les digo a los papás cómo hacerle para que los vayan guiando y no se asusten ni ellos ni que me vayan a asustar a los niños.
“Porque no tiene nada de malo el poder ver, al contrario, lo natural debería ser que todos viéramos”, puntualizó Segovia.

Segovia además habló de que no trabaja con personas que recurrieron en el pasado a la brujería, hechicería, santería o alguna práctica que hubiera corrompido el libre albedrío de otra persona, debido a que, según señala, estas prácticas interfieren con su capacidad para canalizar e interpretar la información durante las consultas al haber hecho un pacto con la oscuridad.
De acuerdo con sus palabras, si bien todas las personas son “creaciones de Dios”, existen a quienes se les conoce como “los envases” o a “la gente sin alma”, pues no forman parte del plan divino, y algunos de ellos hacen este tipo de prácticas.
“Son maleables, son estas personas que actúan en multitud, son estas personas que no controlan su ego, no controlan sus impulsos, son estas personas que acosan a la gente, es gente que no se da cuenta, que no ve la bondad y solo quieren consumir. No los puedes juzgar, también son creaciones, también son parte de esta divinidad. Aunque no son parte de este plan divino de evolución, son parte de Dios.
“Y entre estos ‘envases’ te encuentras a gente que hacen prácticas de hechicería, que hacen brujería. A mí no es que no me guste trabajar con ellos; no puedo trabajar con ellos, porque ellos ya rompieron esa línea de comunicación con Dios, ya hicieron un pacto con la oscuridad”, explicó.
Por esta razón, explicó, no ha podido hacer ninguna canalización con algunas de las personas que han acudido en busca de su ayuda, debido a que estas prácticas le impiden leerlas.
Segovia aseguró que su propósito es ayudar a las personas a través de la canalización y compartir lo que percibe durante sus consultas para orientarlas en sus procesos personales. Para ella, esta labor representa una manera de poner en práctica el don para quienes buscan la sanación.




