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MONTERREY, NL., 28 de mayo de 2026.- Tras la aprobación en Nuevo León de reformas que permitirán a jueces definir la custodia de mascotas en casos de divorcio, representantes de asociaciones protectoras de animales señalaron la necesidad de establecer mecanismos claros para evitar que perros y gatos terminen en situación de abandono.
Valeria Galindo, presidenta de Fundación Bruno, refugio dedicado al rescate de mascotas en la entidad, consideró que la medida representa un avance importante al reconocer a los animales como parte de la familia y no únicamente como bienes materiales.
“Realmente nos parece un avance muy importante, porque es un reflejo de cómo ha cambiado la perspectiva de las personas y de las familias hoy en día. Para muchos de nosotros, una mascota no es solamente un objeto o una pertenencia, es un integrante del hogar”, expresó.
La activista destacó que el reconocimiento legal del bienestar emocional de los animales dentro de un proceso de divorcio representa un paso positivo para la protección animal.
“Los animales son seres sintientes. Dentro de una separación ellos también sienten, se apegan y pueden verse afectados emocionalmente por ese tipo de conflictos”, señaló.
Sin embargo, advirtió que aún existen vacíos en la reforma, principalmente sobre qué ocurrirá cuando ninguna de las dos partes quiera asumir la responsabilidad del cuidado de la mascota.
“¿Cuál va a ser el mecanismo para evitar abandonos en caso de que ninguna de las dos partes quiera tomar la responsabilidad?”, cuestionó.
Valeria Galindo indicó que, aunque la ley contempla mediación y la posibilidad de que un juez determine quién se quedará con el animal, todavía no queda claro qué seguimiento habrá para garantizar que la mascota realmente reciba cuidados adecuados.
“Si ninguno la quiere asumir y el juez decreta quién se queda con la mascota, ¿qué seguimiento se le va a dar a eso?”, comentó.
Además, alertó que organizaciones civiles y refugios ya enfrentan saturación de casos, por lo que asumir una mayor carga derivada de conflictos familiares podría complicar aún más la situación.
“Nosotros realmente estamos saturados de casos y absorber esta carga va a ser muy complicado”, afirmó.
La presidenta de Fundación Bruno consideró que las reformas también deben ir acompañadas de campañas de concientización sobre la responsabilidad que implica tener una mascota.
“No es algo temporal ni algo de lo que te puedas deshacer cuando cambia una situación personal”, concluyó.
Por su parte, la diputada local de Movimiento Ciudadano, Marisol González, promotora de la reforma, señaló que la iniciativa busca evitar que las mascotas sean utilizadas como herramienta de presión durante los procesos de separación.
“La iniciativa surgió principalmente para que no se utilice a los animales de compañía como moneda de cambio. Es muy común que una parte quiera sacar provecho en situaciones como ‘si no me firmas la custodia, me das más pensión, etcétera, me quedo con el perro’”, expuso la legisladora.
Agregó que, en caso de que ninguna de las partes quiera hacerse cargo de la mascota, podrían aplicarse sanciones relacionadas con maltrato animal.
“Y si las partes no se hacen cargo, se sancionará conforme al delito de maltrato animal establecido en el artículo 445 del Código Penal”, puntualizó.




