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MONTERREY, NL., 21 de febrero de 2026.- No es un disfraz de Halloween ni una actuación para redes sociales. El fenómeno therian es una realidad dentro de las dinámicas de identidad contemporáneas, especialmente entre jóvenes que crecieron en entornos digitales. Desde la psicología, especialistas advierten que no necesariamente se trata de un trastorno mental, sino de una forma de pertenencia y expresión en la era digital.
“Para poder definir un trastorno mental, tendríamos que esclarecer que hay una falla en la adaptación del sujeto a su entorno social o una falla en las cuestiones funcionales cotidianas. Yo no he observado alteraciones porque ellos regresan a sus cotidianidades fuera de esto”, explicó María de los Ángeles Limón, especialista en psicología de la Universidad de Monterrey (UDEM).
La académica señaló que, antes de etiquetar estas conductas como patológicas, es necesario reflexionar sobre otras formas de agrupación social.
“Tendríamos que reflexionar sobre los otros grupos de reunión, los que se disfrazan de animes o los que se visten con la camisa de algún equipo de fútbol. Nos agremiamos de alguna manera”, añadió.
Tras la pandemia de COVID-19, la vida digital se aceleró y muchos jóvenes trasladaron a la vida cotidiana dinámicas propias de internet, como los avatares y las identidades performativas. Especialistas consideran que no se trata de un fenómeno nuevo, sino de una transformación de las antiguas tribus urbanas: hoy, la identidad animal funciona como un nuevo código de grupo.
“Quizá escuchar por qué la necesidad en este momento de esta condición o herramienta para hacerse visible. Algo tendría que estar pasando para que recurra a identificarse con un animal y no con un igual”, apuntó la especialista.
El llamado, subrayan expertos, es a observar sin juzgar ni invalidar. Si la persona continúa con sus actividades académicas, laborales y sociales sin afectaciones funcionales, no se estaría frente a una patología, sino ante una dinámica social emergente en un contexto donde muchos jóvenes experimentan desconexión emocional y buscan nuevas formas de ser escuchados.
Los therians, o therianthropes, son personas que se identifican espiritual, psicológica o culturalmente con un animal no humano. El término comenzó a circular en internet en los años noventa y está vinculado a comunidades como el movimiento Otherkin, donde algunas personas se identifican parcial o totalmente como no humanas.
En el caso de los therians, se habla de una identidad animal simbólica o subjetiva que puede expresarse mediante máscaras, accesorios o conductas performáticas. No debe confundirse con el fandom furry, centrado principalmente en el arte, el cosplay y la creación de personajes antropomórficos.
Aunque es una subcultura minoritaria y global con décadas de existencia, su visibilidad masiva en plataformas como TikTok e Instagram se intensificó este año en Argentina. Este auge mediático coincidió con la discusión de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, lo que dio pie a hipótesis en redes sociales sobre una posible cortina de humo.
Algunos usuarios señalaron tres elementos para sustentar esta teoría: la coincidencia temporal entre el auge del tema y el momento de mayor resistencia a la reforma; la polarización cultural que suelen detonar las identidades no normativas; y un eventual beneficio político indirecto cuando la conversación pública se desplaza hacia debates culturales y deja en segundo plano asuntos económicos estructurales.
Más allá de estas interpretaciones, especialistas coinciden en que el fenómeno debe analizarse desde la sociología y la psicología contemporánea, entendiendo que las formas de identidad evolucionan junto con los entornos tecnológicos y culturales.




