Digitaliza DIF Nuevo León trámites y servicios para las familias
MONTERREY, NL., 29 de abril de 2026.- La tecnología ha transformado la manera de ejercer la maternidad y, en ese contexto, los videomonitores inteligentes o “nanny cams” se han convertido en herramientas cada vez más utilizadas por madres que buscan mantenerse cerca de sus hijos a distancia.
Estos dispositivos permiten observar y escuchar en tiempo real, comunicarse con los menores, reproducir música e incluso monitorear indicadores como respiración, temperatura y ritmo cardiaco mediante sensores, explicó la psicóloga conductual Karla Márquez.
Para muchas mujeres con jornadas laborales extensas —respaldadas por datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo— esta tecnología representa una forma de mantenerse conectadas con sus hijos mientras están al cuidado de terceros.
Sin embargo, especialistas advierten que el uso de estos dispositivos también abre la puerta a nuevos retos, particularmente con el fenómeno conocido como “nana cibernética”, en el que los menores pasan largas horas frente a pantallas como celulares o tabletas.
Esta práctica, aunque funcional en el corto plazo, puede derivar en efectos negativos como dependencia digital, menor interacción familiar, desconexión emocional y exposición a contenidos no adecuados para su edad.
Expertos señalan que el entorno familiar juega un papel clave, ya que los niños tienden a replicar conductas observadas en casa, especialmente cuando los adultos permanecen constantemente conectados a dispositivos electrónicos.
“Desconectar a una generación que nació con un teléfono en la mano no es solo un tema de disciplina, sino una intervención necesaria para proteger su desarrollo cognitivo”, advirtió la especialista.
Entre los datos que alertan sobre esta tendencia, destacan que México figura entre los países con mayor acceso a smartphones en menores de 12 años en América Latina, mientras que la exposición a pantallas por más de seis horas diarias puede incrementar hasta en un 70 por ciento el riesgo de depresión en adolescentes.
Además, clínicas especializadas reportan que la edad de inicio en la dependencia digital ha descendido hasta los cuatro años.
Aunque la tecnología ofrece soluciones prácticas para la vida diaria, especialistas coinciden en que el equilibrio es fundamental. Promover el juego, la interacción y el contacto humano sigue siendo clave para el desarrollo saludable de niñas y niños en una era cada vez más digital.




