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MONTERREY, NL., 16 de diciembre de 2025.- La falta de cabrito, aunada a incrementos inéditos en los costos, amenaza directamente la permanencia de este platillo tradicional en los menús y la viabilidad de negocios familiares dedicados a su comercialización en Nuevo León.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en el estado alertó sobre la peor escasez de este alimento registrada en años, una situación que ya impacta de manera severa a restaurantes, productores y a toda la cadena productiva que sostiene uno de los platillos más representativos de la identidad gastronómica de la entidad.
Kathia Guajardo Bosques, presidenta de Canirac Nuevo León, destacó que se trata de una escasez histórica acompañada de aumentos críticos en el precio, lo que ha generado una presión sin precedentes para el sector restaurantero.
Por su parte, la restaurantera Ana Caballero explicó que durante los meses de octubre y noviembre los establecimientos enfrentaron una ausencia total de abasto, incluso aquellos que habían optado por congelar producto como medida preventiva.
“Este año simplemente no hubo cabritos disponibles. Pasamos semanas enteras sin recibir un solo animal, y cuando apareció el producto, el aumento de precios fue del 30 al 40 por ciento”, señaló Caballero.
La falta de suministro, añadió, obligó a restaurantes tradicionales a cerrar temprano, suspender ventas y enfrentar la molestia de clientes, además de comprometer la operación de negocios familiares que dependen del platillo, lo que representa un riesgo cultural, productivo y turístico.
Canirac advirtió que la crisis ya no es solamente económica, sino una amenaza directa a un elemento central de la identidad culinaria de Nuevo León.
“El cabrito no es solo un menú: es tradición, turismo, trabajo y herencia. Su escasez impacta a productores, distribuidores y restaurantes, pero también afecta la imagen gastronómica del estado”, afirmó Guajardo Bosques.

Ante este panorama, la cámara y representantes del sector hicieron un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para atender la situación antes de que se agrave, mediante la instalación de mesas de trabajo permanentes entre productores, restauranteros y autoridades, la implementación de estrategias reales para estabilizar la cadena productiva del cabrito, apoyos y alternativas temporales que eviten el cierre de negocios familiares afectados por incrementos de hasta 40 por ciento en los costos, campañas de difusión sobre temporadas, disponibilidad y valor cultural del platillo, así como una visión de largo plazo con políticas que protejan este patrimonio gastronómico único en México.
Caballero aseguró que “el cabrito está en riesgo”.
“Y con él una parte profunda de nuestra identidad. Nuevo León no puede permitirse perder su platillo insignia”, señaló.
Canirac Nuevo León reiteró su compromiso de acompañar a los productores, proteger la tradición y trabajar de manera coordinada para que este platillo emblemático continúe siendo orgullo del estado y una referencia nacional e internacional.




